Quieren reciclar un cuarto de la basura domiciliaria

El plan de gestión integral de residuos sumará un nuevo eslabón. El proyecto municipal para la creación de una planta de tratamiento y separación de la basura orgánica e inorgánica ya cuenta con el visto bueno del Banco Mundial y aguarda que la Nación (que tramitó los 9 millones de pesos necesarios para la obra) llame a licitación.
Se trata de un centro receptor ubicado en Bella Vista donde se volcarán las 800 toneladas diarias que produce la ciudad, con la intención de reciclar 200 toneladas (un 25 por ciento de la basura domiciliaria) para obtener abono orgánico para compostaje y la compactación de chatarra.

El ministro de Ambiente de la Nación, Homero Bibiloni, estará hoy al mediodía en el centro de transferencia de desechos ubicado a la altura de Presidente Perón y Las Palmeras. La llegada del funcionario se da en el marco de cinco proyectos municipales que avaló el gobierno nacional para ser financiados por el Banco Mundial.

En este caso, se inaugurará una estructura metálica de 1.400 metros cuadrados que mantendrá la basura que llega de los contenedores en camiones. La inversión de 1.300.000 pesos permitirá que los residuos queden a resguardo de la lluvia y por ende no se produzcan líquidos lixiviados y gases tóxicos.

Un avance. Justamente, esta iniciativa se da en el marco de otros proyectos que componen la gestión integral que el municipio puso en marcha con la colocación de contenedores de basura domiciliaria. En este marco, la iniciativa más ambiciosa es la puesta en marcha de la planta de tratamiento, que procurará reducir y reciclar el 25 por ciento de lo que desecha la ciudad a diario y que demandará la licitación de una planta de separación de basura, bajo un plazo de obra de 10 meses.

Para ello, sólo falta la definición del llamado licitatorio que deberá realizar la Nación, para que Rosario se convierta en la única ciudad del país que cuente con este avance. Se estima que para su funcionamiento serán necesarios 35 operarios calificados, agrupados en cooperativas de recolectores informales que tendrán a su cargo la clasificación y recupero de la basura orgánica e inorgánica.

Abono y chatarra.De estas 200 toneladas, el 50 por ciento (100 toneladas diarias) servirán para abono orgánico, útil para el uso forestal de suelos y en el programa de agricultura urbana para floricultura. Es decir que será apto para abono en tierras no vinculadas a lo alimenticio.

De las 100 toneladas restantes, la subsecretaria de Medio Ambiente del municipio, Daniela Mastrángelo, apuntó que "se aprovechará la basura inorgánica para los procesos de enfardamiento y compactación, para luego venderla en el mercado de chatarra".

Puntos verdes. En carpeta también figura la creación de ocho centros de recepción de residuos o "puntos verdes" para depositar escombros, restos de podas, muebles y chatarras, que son los desechos que generalmente conforman los minibasurales.

Cada uno de estos puntos verdes estarán ubicados cerca de los principales asentamientos irregulares, con lo cual se aspira a eliminar los sitios de arrojo clandestino.

El último relevamiento oficial estima que en Rosario existen unos 5 mil cirujas, que podrían usar estos sitios que tendrán piso de hormigón y volquetes para evitar la propagación de los basurales. El proyecto para la construcción del piso y los volquetes está adjudicado y hace 8 meses que espera la firma del contrato entre la empresa y el gobierno nacional, con un presupuesto de 592 mil pesos.

Más contenedores. Entre las otras iniciativas propuestas ante el Banco Mundial figura la ampliación de los contenedores plásticos naranja, que ya se instalaron 100 en instituciones, comercios y entidades intermedias con el objetivo de lograr el volcado en estos receptáculos de papel, cartón y botellas plásticas.

En una próxima etapa se prevé aumentar a 800 este tipo de contenedores en lugares donde se promueva el reciclado.

En el marco del subsidio que recibe la ciudad a través de la Nación también se inscribe el incremento de contenedores metálicos que administra el Sumar, en el centro y grandes avenidas.

De los actuales 1.920 contenedores metálicos de carga lateral, se pretende pasar a 3.460 y reemplazar en forma paulatina 4.200 contenedores plásticos para llegar a 6.100 metálicos de carga trasera.

La última iniciativa es un plan de inclusión social para capacitar a recolectores en higiene y seguridad y alfabetización. Todo, con un presupuesto fijado en 473 mil pesos.

Comentá la nota