Quieren reactivar la histórica hostería Ruca Malen

Lo anticiparon consejeros del ISSN a AVC Noticias explicando que "es un patrimonio de todos que tenemos que recuperar". Proponen que la municipalidad también participe del proyecto. En el 2007 el empresario Eduardo Eurnekian había anunciado que sería el "Llao Llao neuquino", pero las obras nunca se empezaron y la provincia recuperó la propiedad.
Se presentó un Proyecto para reactivar el Ruca Malen, planteando una alternativa de utilización. Los Consejeros de ISSN, desde la gestión anterior, detectaron irregularidades e incumplimientos por partes de la empresa que había licitado, “y se pudo recuperar el Ruca Malen como patrimonio de los

afiliados a ISSN” dijo Ariel Tarifeño, representante de los Consejeros, a AVC Noticias.

Disponer de un hotel en Buenos Aires, que es lo que propone el Gobierno, “sería beneficioso, pero no solucionaría el problema, ya que la cantidad de afiliados que viajan por año son mas de veinte mil” expresó.

“El Ruca Malen tiene una valor no solo económico e inmobiliario sino también como referente histórico y turístico de Villa La Angostura” explicó el Consejero.

“Nuestra propuesta es poder recuperar el puente viejo, que se convertiría en una pasarela, y la vieja Hostería, para uso diario o para pernocte en la temporada”

“Esta propuesta debe trabajarse en conjunto con la Municipalidad para poder aprovecharlo mejor, hacerlo óptimo, hoy está muy abandonado, hay dos edificios que tiene riesgo de derrumbe y desperdiciarlo es lamentable".

"Nosotros vamos a insistir con esta propuesta. Por eso nos reunimos con el Vice Intendente quien se comprometió en transmitir nuestro proyecto al Ejecutivo y comunicarnos una respuesta” finalizó Tarifeño.

El "Llao Llao neuquino"

En diciembre del 2007 se anunció que el histórico edificio recuperaría el brillo y la jerarquía que supo tener en su mejor momento, cuando el grupo del empresario Eduardo Eurnekian ganó la licitación para construir un hotel cinco estrellas en este privilegiado lugar.

Ubicada sobre el Camino de los Siete Lagos, a unos 30 kilómetros de Villa la Angostura, la hostería llegó a ser un punto referente de un turismo de alto nivel.

Antiguos pobladores recordarán aquellos años dorados donde familias de alto nivel adquisitivo llegaban para disfrutar de la naturaleza y sus servicios donde "hasta el té de la tarde se servía con guantes blancos"

El Grupo Eurnekian

La firma que ganó la licitación -realizada en junio del 2006- fue América Lodging S.A., empresa que pertenece al referido empresario, beneficiaria de la concesión de la mayoría de los aeropuertos del país, entre ellos Aeroparque, en la Capital Federal, y el Juan Domingo Perón de la ciudad de Neuquén.

El proceso de licitación y preadjudicación estuvo a cargo del por entonces ministerio de Producción y Turismo y la subsecretaría de Turismo cuyos titulares, Marcelo Fernández Dotzel y Rodolfo Dómina, elevaron la documentación al ISSN quien terminó de concretar la operación, en su condición de antiguo propietario del inmueble.

Las millonarias obras nunca se iniciaron, lo que hizo que el gobierno neuquino anulara la venta y recuperara la histórica propiedad.

Una rica historia

Al planificar Parques Nacionales la delimitación del predio para este emprendimiento, le destinó una superficie1 de: 2ha. 23ª. 02ca. (22.302 metros cuadrados) y se encomendó al ing. José Eduardo Mignacco para ejecuta la mensura correspondiente, la que fue ratificada por el Directorio de Parques Nacionales por el Decreto n° 9.159 de fecha 21 de septiembre de 1943.

Este hotel se construyó bajo un régimen promovido por Parques Nacionales, ofreciendo fracciones de tierras en venta para la construcción de emprendimientos turísticos.

La construcción original se planificó en tres edificios independientes, los cuales contaban con una superficie cubierta total de 1.358 m2.

El primero, bajo el proyecto del arquitecto Alejandro Bustillo, comprendía los dormitorios, que en dos plantas distribuían siete habitaciones en planta baja y nueve en la planta alta.

Estas contaban con baños privados, construcción interna de mampostería, piso de granito, con fina grifería y artefactos; contaba con calefacción por radiadores, asistidos por caldera, lo que significaba todo un adelanto para la época y el lugar donde se encuentra construido.

El segundo edificio, situado al centro, era utilizado como administración, y dormitorios para el personal de servicio en planta alta. El restante comprendía el área de comedor-cocina y estar-lectura, con grandes ventanales que permitían una hermosa vista del lago Correntoso. En la planta alta se encontraban las dependencias para el encargado.

Un lugar exclusivo e incomparable

Disponía de muelle propio, desde donde partían las excursiones de pesca y recreación por el lago. Contaba con grupo electrógeno que proveía de energía eléctrica al hotel.

El agua se toma de una pequeña represa construida para tal fin, que se encuentra ubicada a unos trescientos metros río arriba.

Habilitado durante la temporada estival -Noviembre a Abril- fue testigo del descanso de familias aristocráticas y de turistas de diversos países del mundo que se deslumbraban con las bellezas naturales que el entorno ofrece.

Fueron ampliados, posteriormente, los edificios de administración y de servicios (comedor-estar) habilitándose nuevos dormitorios, lo que aumentó su capacidad hotelera.

La época de mayor esplendor

Durante las décadas del ´50 y ´60 alcanza su mayor esplendor, en 1955 el Ministerio de Agricultura y Ganadería de la Nación, edita un folleto publicitario de “Los Hoteles en los Parques Nacionales”.

En él describía:”...en la parte norte del Lago Correntoso, en el desagüe del Lago Espejo Chico, el Hotel Ruca Malén con sus varios cuerpos de edificación separados entre sí, levanta la estructura de troncos y madera, destacándose a la vera del Circuito Grande como un motivo del agreste paisaje”.

“Lugar ideal para aquellos que buscan descanso espiritual en íntima comunidad con la naturaleza, ofrece las comodidades de un moderno establecimiento, pudiendo albergar setenta y cuatro personas”.

“En tres de sus pabellones se ubican treinta y siete habitaciones que cuentan con baños privados y semi-privados, provistos de servicios de calefacción y agua caliente, y su comedor tiene capacidad para ciento cincuenta personas”.

“Los amantes de la pesca encuentran en los alrededores del hotel, muchos lugares donde practicar este deporte, y aquellos que prefieren realizar excursiones a caballo encuentran infinidad de sendas que internándose en el centenario bosque los conducen a otros tantos rincones, desde los cuales les es dable admirar la serena belleza del paisaje”.

Todo fresco y casero

Las familias vecinas del lugar (Torres, Quintupuray y Matuz) producían productos caseros (dulces, leche, queso, manteca, etc...) que eran muy requeridos por los huéspedes quienes buscaban consumir productos naturales y regionales tan afamados.

Pero toda época de gloria tiene su decadencia, y el Hotel Ruca Malén de reconocido prestigio internacional, no pudo superar la crisis en que quedó inmerso.

El hotel cambió varias veces de concesionarios, y tras varios fracasos consecutivos, fue adquirido nuevamente por Parques Nacionales que lo volvió a otorgarlo en concesión en forma directa. Luego lo puso en venta y pasó a manos privadas.

Siendo propiedad de Antonio Koloszic, y ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo por la deuda asumida, fue rematado en un juicio ejecutivo realizado por el Banco Roca, adquiriéndolo, en ese remate judicial, la Sra. Josefina Rosa García, mediante la oferta de su apoderado el abogado roquense Rubén Gofman.

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