Este martes la Cámara de Diputados puede llegar a aprobar un proyecto presentado por Valeria Orozco en el que solicita al Ejecutivo que se inicien las gestiones para rescindir el contrato de explotación de la embotelladora de agua mineral Palau, concesionada a la empresa Plumada desde el 2007.
"Desde el 2007 hasta ahora la única inversión que se registra son unos 70 mil pesos, para comparar una nueva maquina y arreglos menores en el edificio, pero están lejos de los montos que habían ofertados en la licitación", explicó Orozco. Uno de los causales de rescisión es el incumplimiento del pago de 3 meses consecutivos o 5 alternados del canon al gobierno por la concesión, sin embargo la legisladora señaló que "tampoco se está abonando lo que corresponde, además de ser un cifra ínfima no la están pagando". Plumada se hizo cargo de Palau en el 2007, cuando el gobierno de Juan Carlos Romero, rescindió por incumplimiento el contrato que existía con Aguas Termales S.R.L para la explotación, fraccionamiento y comercialización de las fuentes de agua mineral. Por ese motivo se llamó a una nueva licitación, que en mayo de ese año ganó Plumada por sobre Estar S.A, la otra oferente.
Trabajo en negro
Otro punto grave que marca Orozco es la existencia de trabajadores en negro prestando servicio en la planta, lo cual fue detectado en sucesivas inspecciones realizadas por el Ministerio de Trabajo, según lo expresado por la legisladora.
"A mi este punto me interesa particularmente, porque como representante de Rosario de la Frontera, considero la embotelladora como una fuente de trabajo y desarrollo de la localidad y sus habitantes, pero de nada me sirve si funciona con sólo 8 empleados registrados y otros tantos en negro", puntualizó la diputada.

Comentá la nota