La UCR y el PD quieren que el Estado mendocino financie las campañas electorales

Pretenden que la Provincia destino montos en el presupuesto para el funcionamiento de los partidos y que pague la publicidad de todos los candidatos en radio y televisión.

El radicalismo y el Partido Demócrata han decidido darle otra vuelta de tuerca a la reforma del sistema electoral mendocino que trabajan en conjunto. Este aspecto del plan opositor consiste en entregarle al Estado la responsabilidad de financiar el funcionamiento de los partidos políticos y las campañas electorales.

El proyecto opositor se encuentra en borrador, pero ambas fuerzas políticas lo convertirán en proyecto concreto a la vuelta del receso invernal en la Legislatura, según aseguraron los diputados Tadeo García Zalazar (UCR) y Hugo Babolené (PD).

La iniciativa, que avanza bajo la tutela del presidente del radicalismo, Alfredo Cornejo, tiene básicamente dos aspectos. Fijaría por un lado un "módulo electoral" en los presupuestos anuales para que los partidos reciban del Estado mendocino (a través del Ministerio de Gobierno) un dinero proporcional a la cantidad de votos obtenidos en cada elección provincial.

Por otro lado, se quiere alinear a Mendoza con la Nación en el sistema de financiamiento de las campañas electorales. Con el debut de las elecciones primarias simultáneas, abiertas y obligatorias (PASO), el Estado Nacional empezó a regular durante la campaña los espacios publicitarios de todos los partidos en radio y televisión. Ese mismo reparto equitativo en los medios electrónicos (los diarios quedarán excluídos) es el que pretenden imponer radicales y demócratas en los comicios para elegir gobernador y legisladores provinciales.

Aunque con una diferencia importante: mientras el Estado Nacional tiene la facultad de exigir espacios gratuitos a los canales y radios, la Provincia debería pautar con los medios y pagar los espacios.

Defensa. A pesar de que agregaría gastos al Estado, los impulsores del proyecto creen que este sistema aportará transparencia y control de los partidos políticos. "A la larga nos va a salir más barato hacer las cosas así", aseguran.

De la misma manera defienden los otros proyectos de reforma electoral de la UCR y el PD que también suponen disponer un presupuesto por parte de la Provincia para la celebración de elecciones: boleta única y/o voto electrónico y desdoblamiento de los comicios provinciales. Estos proyectos están más avanzados que el del financiamiento de los partidos en la Cámara de Diputados.

Desde el PD, Bavolené sostuvo que el paquete de cambios previstos "evitaría las prebendas durante las campañas electorales y permitiría controlar el gasto político, que hoy es muy básico en la provincia".

En tanto, el discurso es el mismo en el radicalismo: dicen que quieren evitar que el costoso financiamiento de las campañas electorales siga dependiendo del aporte para nada desinteresado de un puñado de empresarios. Aunque va a ser el Estado el que ocupe ese lugar.

"Tenemos que ir al mismo criterio que en la Nación, porque así se depende menos de los particulares y hay más igualdad entre los partidos", afirmó en este sentido el senador Juan Carlos Jaliff.

Un combo. Eso sí, las propuestas de demócratas y radicales son un combo que no se puede aplicar por separado, ya que el Estado provincial no podrá establecer una regulación propia si las elecciones para cargos nacionales y provinciales se siguen realizando el mismo día.

Esto quiere decir que, para que rija una ley provincial de financiamiento de los partidos, antes tendrá que sancionarse el desdoblamiento de comicios en Mendoza. En caso contrario, se impondrá el régimen electoral nacional y el código provincial quedará en desuso.

En la UCR tienen frescas las experiencias de desdoblamiento electoral del intendente Víctor Fayad, quien en 2010 decidió separar la elección de concejales y reincidió en 2011, cuando fijó su propia fecha para elegir intendente.

En esos casos hubo controversia sobre si la regulación del financiamiento de los comicios correspondía a la Nación o al Estado mendocino y al final el Tribunal de Cuentas de la provincia justificó que no podía ejercer sus facultades por la existencia de una "zona gris" en la legislación.

Ahora son dos partidos opositores los que quieren cubrir ese vacío con un nuevo régimen electoral completo, al que, sin embargo, todavía le falta un elemento clave: el aval político del Partido Justicialista.

Si bien con el oficialismo no hay ningún principio de acuerdo por este tema, el presidente de la UCR ya ha manifestado que estaría dispuesto a aceptar la aplicación de las PASO nacionales en Mendoza, tal como propone el gobernador Paco Pérez, si a cambio hay respaldo justicialista para su iniciativa.

Comentá la nota