Guido Romero, concejal del municipio capitalino, presentó un proyecto de ordenanza que regule la limpieza y cierre de los terrenos baldíos del departamento. El objetivo, mejorar la seguridad y salubridad de los vecinos.
La iniciativa fue del concejal Guido Romero, del Bloque Producción y Trabajo del Concejo Deliberante capitalino, quien elaboró un proyecto de ordenanza a través del cual se pueda contribuir a mejorar la calidad de vida de los vecinos del departamento.
Según explicó Romero, la primera tarea sería la realización de un censo sobre estos terrenos, para conocer la cantidad y dimensión de los mismos, que estará acompañado de un informe del Registro de la Propiedad para saber quién es el dueño y un Informe de Impacto Ambiental, elaborado por la municipalidad.
“Una vez que tengamos estos datos, la idea es notificar a los propietarios y darles un plazo de 60 días para que limpien y cierren los baldíos”, dijo el edil.
Para realizar este cierre los propietarios podrán hacerlo de dos maneras, ya sea con un alambrado olímpico de tres metros de altura o con materiales de edificación.
La normativa establecería también que en caso de que se incumpla con lo estipulado, se labrará un acta que será enviada al Juzgado de Faltas, quien estimará una multa para el propietario del terreno en cuestión y ordenará al municipio que realice las obras de limpieza y cierre correspondientes. Éstas, deberán ser costeadas posteriormente por el dueño del baldío. “A la municipalidad le quedará un título ejecutivo para que pueda reclamar ante el propietario el costo de las obras”, aclaró Romero.
Inseguridad, sanidad e
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El concejal advirtió que la necesidad del cierre de terrenos baldíos en el departamento es uno de los reclamos más comunes de los vecinos, después de la inseguridad, y que fue esto lo que motivó la elaboración del proyecto.
Como ejemplo, citó un terreno ubicado por avenida Córdoba, entre calles Segundino Navarro y Suipacha. El terreno se encuentra abierto y lleno de basura y pastizales, con el agravante que sirve como “aguantadero”, según los vecinos, hecho que afecta a la seguridad de los mismo. “El año pasado hubo un cadáver tres meses dentro del inmueble del baldío”, señaló Romero.
A la necesidad de mayor seguridad y salubridad en estos terrenos, se le suma el hecho de que esta falta de limpieza y cierre afecta seriamente a la imagen del departamento. “Sabemos que son muchos. Por ejemplo, lo que están en Villa del Carril, que están a tres cuadras del Centro Cívico”.
El proyecto fue presentado el pasado martes y hoy, en sesión ordinaria, será enviado a comisiones para ser tratado.
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