Bar quiere que los docentes no hagan paros y vuelvan a las aulas

Después de que el gremio reiterará la decisión de ir a paro luego de las vacaciones. Reiteró que tienen compromisos de brindar aumentos.
La presidenta del Consejo General de Educación (CGE), Graciela Bar, manifestó que tiene “la expectativa” de que las clases reinicien el 26 de julio, tal como está previsto en el cronograma del ciclo lectivo.

A pesar de las advertencias de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (AGMER), que decidió ir al paro de no conseguir respuestas en materia salarial, la funcionaria confió en que el compromiso asumido en los últimos días por el gobernador Sergio Urribarri puede subsanar la situación. “Para julio se comprometió el segundo aumento previsto para el corriente año, y hay expectativas de que se arribe a la comprensión de que, dentro de lo que queda del segundo semestre, puede haber una mejora salarial en los tiempos en que la provincia pueda presupuestariamente”, apuntó. Asimismo, Bar respondió a cuestionamientos de dirigentes gremiales y docentes de Gualeguaychú en cuanto a infraestructura, políticas educativas y la polémica creación de centros de actividades juveniles.

“Pienso que una vez que terminen las negociaciones de mediación, a las que está abocado el ministro de Economía (Diego Valiero), se va a dar la próxima reunión de salarios”, dijo la titular del CGE tras manifestar su confianza en que los docentes retomen las clases una vez finalizadas las vacaciones de invierno. “Ya hubo un compromiso del gobernador, que indudablemente se plasmará en alguna reunión en la próxima semana o diez días”, insistió.

Postura

En ese marco, Bar consideró necesario remarcar que no se está en contra del docente. “Valoramos mucho su trabajo, reivindicamos a aquellos que tienen proyectos innovadores. Para nada estamos en su contra”, aseveró la funcionaria para quien “esta gestión de gobierno ha hecho mucho más que otras”, a propósito de lo cual graficó: “En épocas del radicalismo, los docentes cobraban federales y las escuelas estaban destruidas, peor que ahora. En la dictadura no se podía hablar, hacer nada, pero teníamos hermosos edificios”.

La funcionaria se refirió en ese marco a las críticas a la situación edilicia de los establecimientos, las denuncias de agua contaminada y la falta de transporte escolar. “Cerremos las escuelas, entonces”, se ofuscó, pero inmediatamente reconoció que las problemáticas y marcó que “hay que ir resolviéndolas una a una”. Y precisó: “Si las escuelas no tienen transporte, tienen que solicitarlo, fundamentar el pedido, buscar las empresas para presentar a licitación y el CGE luego financia el transporte de los alumnos. A veces no hay empresas de transporte que reúnan los requisitos que exige la Comisión Nacional de Regulación de Transporte. Ahora está prevista la licitación de dos lanchas chicas para acortar el trayecto de búsqueda de alumnos en la zona de Islas. En cuanto al agua, cuando no es potable, se ha previsto la compra de bidones por parte de las direcciones departamentales”

Comentá la nota