Solá quiere derrotar a los "dos dinosaurios"

Solá quiere derrotar a los "dos dinosaurios"
El festejo por sus 60 años en el exclusivo club de polo Ellerstina, reunió a diversas tribus peronistas, con la presencia estelar del duhadista Gerónimo “Momo” Venegas. El plan para derrotar a los dos “dinosaurios” Kirchner y Duhalde y la lección aprendida de la alianza con De Narváez y Macri. El increíble regalo de Sergio Massa.
Felipe Solá festejó sus 60 años en una zona de clubes de polo, Paraje Ellerstina, de ensueño, ruta 28 y “donde ves una garita doblás a la izquierda” si venís de Panamericana. A 70 kilómetros de Buenos Aires, muy cerca de su casa, mediodía de invierno sin nubes, sólo las delicadas pancartas que varios kilómetros antes de llegar aseguran que “Mejor Felipe”, denotan un festejo distinto del hoy presidente del bloque del Peronismo Federal de Diputados: por primera vez en su vida política, Solá decidió armar su propia estructura y pelear una interna, sin esperar la bendición de los que arman las listas.

Claro que pocos le terminan de creer. Felipe amagó varias veces con su propio armado, pero su cintura política, que siempre fue va más rápida que cualquier construcción colectiva, terminó abortando esos intentos. ¿Por qué ahora las cosas serían distintas? “Aprendió la lección del 2009, cuando creyó que un acuerdo de palabra con Mauricio Macri y Francisco De Narváez donde cada uno tendría un tercio, se cumpliría; pero a las palabras se las llevó el viento, y cuando hubo que cerrar listas, él era el único que no tenía partido y peor: tampoco tenía un apoderado para defender a sus candidatos en las listas distritales”, dijo un vocero a LPO.

Entre brochettes y vinos, y conversaciones distendidas donde participaban León Arslanián, Santiago Montoya, Alberto García Lema y Roberto Mouillerón, su gente repetía a los invitados una convicción: “la interna en el Peronismo Federal es una carrera donde hay diez caballos, pero Felipe se tiene que concentrar en el favorito, que hoy es Eduardo Duhalde, y nuestro único objetivo es ganarle”.

Cuando dos personas entraron pomposamente con un baúl de madera tallada a mano, que adentro tenía botellas de vino de altísima gama, más esa curiosa pelota esférica y con asas del juego de pato, todos supieron que se trataba del regalo de alguien con ganas de llamar la atención. En efecto, fue el presente que le hizo llegar Sergio Mazza, quien no venía adentro del baúl para evitar la persecución de la Secretaría de Inteligencia, como imaginó un invitado.

Federico Pinedo y Christian Gribaudo hablaban del futuro del ONCCA con Raúl Rivara junto a una de las barras del restaurante, y Mariano Paz con Félix Cirio de política universitaria. Mientras tanto, “logística y posicionamiento”, eran los conceptos repetidos por los felipistas de la nueva era, mientras daban detalles de cartelería por distritos, para armar “un espacio que sea un partido de identidad propia”.

También estaba Alberto Iribarne, que hablaba con Esteban Conte Grand. Y la ahora también felipista Susana Decibe, conversando animadamente con el economista y dirigente peronista porteño Jorge Todesca. Pablo Bruera, Jorge Giacobbe, Luis Rosales, Raúl Aragón, Ismael Pasaglia fueron otros de los que compartieron con Solá la tarde de sol.

La presencia de Gerónimo Venegas, el estibador neuquino que hizo fuerte al gremio de los trabajadores rurales, entusiasmó a más de uno. Es que hacía muchos años que el “Momo” evitaba los cumpleaños de su amigo Solá, enemistado porque en el 2005 decidió jugar con Kirchner y abandonó a Duhalde. Verlo comer la cazuela de arroz con champiñones que se preparó como plato fuerte, ilusionó a algún felipista ortodoxo, que creyó ver un guiño a su candidatura. “Lamentablemente no, Venegas está a fondo con Duhalde, pero es un gran amigo y un gran componedor, y Felipe está muy feliz de que haya aceptado su invitación”, se explicó.

Sólo la Presidencia

¿No acepta una candidatura a vicepresidente de Duhalde o Reutemann si se presenta, o de algún radical?, preguntó este portal. “Yo quiero ser Presidente, o me quedo donde estoy. No me interesa la vicepresidencia, ni la Jefatura de Gabinete de ningún gobierno, ni nada de lo que dicen los rumores que se corren”, contestó –muy firme- Solá a LPO.

“Además, Duhalde está cinco meses atrasado”, precisó el presidente del bloque del Peronismo Federal, Juan Carlos Piriz, quien junto al candidato del sector para intendente de la Matanza, Fernando Asenzio, rodeaban a Solá cuando el sol bajaba y terminaba la fiesta.

“Nosotros mostramos todas las cartas desde el principio, y dijimos que no había que ir a internas dentro del PJ, y Duhalde recién ahora declaró que tenemos que hacer nuestra propia interna. Ahora hay que trabajar para que las internas abiertas y obligatorias no sean en agosto, sino en junio”. Felipe agregó: “Duhalde debió ser un moderador, un articulador entre los distintos candidatos, pero eligió ser parte de la disputa y se equivocó”.

A la hora de soplar las velitas, su mujer María Helena y su mamá a la que injustamente le dicen “la Gorda”, se acercaron a compartir el momento. Desde las mesas, su hija Mercedes, su hijo Felipe, sus hermanos Magdalena e Ignacio, su prima Laura, cantaban el feliz cumpleaños. Primero se había entonado, como un rito, la marcha peronista.

Para alguien que está muy cerca de él, de lo que se trata en la elección del 2011 es de “sacar a los dos dinosaurios que quedan de la política, Kirchner y Duhalde, porque Menem, el tercero, ya está afuera de todo”. Perón le llamaba trasvasamiento generacional. Para Solá se trata de romper con su propia historia, y probarse el traje de jefe.

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