Weretilneck y Pichetto advirtieron que no es momento para discutir la sucesión de Goye. Reclamaron fortalecer el gobierno de transición. En Viedma el PJ negocia un acuerdo.
Mientras tanto, el proceso interno del PJ de Viedma ingresó en un escenario de negociación entre los tres precandidatos –Mario Sabbatella, Marcelo Nervi y Néstor Larroulet– alentado por un pedido de la Justicia.
La principal atención del mando superior del oficialismo se concentró en el plano institucional de Bariloche. En las últimas horas, Weretilneck y Pichetto hablaron frente al riesgo de que la dirigencia del PJ y el Frente Grande se concentren en las próximas candidaturas, perdiendo de vista la necesidad de completar la revocatoria al suspendido intendente Omar Goye y, también, de asumir la responsabilidad del gobierno de transición.
Ambos detectaron que en una semana, aún pendiente el proceso de firmas para la revocatoria, tres dirigentes expresaron aspiraciones, desde el concejal Carlos Valeri hasta el extitular de Tierras, Gustavo Gennuso, llegando a la jefa interina María Eugenia Martini.
Por separado, Weretilneck y Pichetto coincidieron. El gobernador destacó que "es necesario garantizar la gobernabilidad" y "una transición transparente, sin pensar en quiénes serán los candidatos". Pidió concentrarse en las firmas para la revocatoria porque "las candidaturas serán una etapa posterior". Habló de la complicación de Bariloche pero también valoró el apoyo de los gobiernos de la Nación y de la provincia para "una transición transparente y ordenada".
"Debemos ser prudentes, hacer bien las cosas y por etapas", agregó, expresando que "la gente es la necesidad y la prioridad" de ahora.
En la misma línea, Pichetto pidió seguir adelante con "una transición responsable" y advirtió que "no es momento para pensar en candidaturas".
"Hay que llevar adelante el proceso de revocatoria en marcha" y "todos los pasos necesarios para garantizar la gobernabilidad de la ciudad", insistió. Alertó que Bariloche es compleja entonces "es imprescindible tener un Concejo Deliberante a la altura de las circunstancias. A la gente –agregó– le debe quedar claro que su dirigencia no está privilegiando aspiraciones personales sino la gobernabilidad. Por ello no estamos debatiendo ningún tipo de candidaturas". Ratificó el acompañamiento al municipio para "garantizar los proyectos de obra pública" necesarios.
En cambio, el proceso de Viedma está centrado en la interna que resolverá el candidato a intendente del Frente para la Victoria. Ayer, la reacción del PJ se orientó a bajar los decibeles frente al amague de Sabbatella de bajarse de su candidatura frente a la presentación de otros aspirantes. Una llamado el Tribunal Electoral permitió una etapa de negociación. Ese cuerpo –que preside Gustavo Azpeitia– llamó a las partes y a la Junta partidaria para evaluar un planteo de Larroulet por los pedidos de certificaciones de los avales. Pero, esa reunión derivó en un ámbito de conversación, que se extenderá hasta mañana en la búsqueda de acuerdos.
Mientras tanto, en un comunicado, el dirigente viedmense Hugo Lastra depositó la carga de la búsqueda del consenso y la unidad en la conducción del PJ, es decir en su presidente, Miguel Pichetto. Recordó que la integración del FpV dio a esa conducción "la responsabilidad de nominar al candidato a intendente" de la capital. Resaltó la responsabilidad de un referente "seleccionado por consenso y unidad". Justificó el llamado a internas para después reclamar que se deben agotar "los medios posibles" para alcanzar "el consenso".






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