El municipio santarroseño le debe a Aguas del Colorado un poco más de 14.800.000 pesos, y la idea de Francisco Torroba es dejar arreglada la deuda, "o al menos encaminada", para que la próxima gestión de Luis Larrañaga no tenga problemas y pueda utilizar como base la actual administración.
Evangelista confirmó que efectivamente "están los plazos fijos por 15 millones", pero aclaró que una parte se utilizará para pagar sueldos, licitaciones y obras que están en curso, "y está la deuda del acueducto que está en poco más de 14.800.000 pesos".
El funcionario dijo que la receta para pasar de una municipalidad quebrada -tras la gestión del intendente destituido y la intervención- pasaba por "ponerle mucho sentido común a la administración. Es un poco lo que hace cada uno en su casa, tratar de achicar gastos, racionalizar y optimizar, más cuando se manejan dineros que no son de uno".
Buenos pagadores.
Elogió el acompañamiento de los vecinos de Santa Rosa, que cada vez más fueron pagando las tasas, al punto que el último mes se alcanzó el récord de buenos contribuyentes. "Precisamente lo que hay que lograr es ampliar la base de la gente que paga las tasas. Con una conducta austera se pueden hacer cosas con recursos propios, más lo que le corresponde por coparticipación nacional y provincial, y lo que nos correspondió por soja, se pudieron hacer muchas obras. Las que vengan podrán utilizar esta base para poder gestionar", razonó.
El funcionario expresó que para actualizar las tasas "se hicieron estudios de costo de cada una y se pudo apreciar que algunas estaban muy atrasadas, y hubo que llevarlas a un nivel más o menos real; y a su vez en las distintas paritarias ir acompañando con algunas de ellas el incremento del empleado municipal", completó.
Después dijo que la municipalidad está dispuesta a afrontar el pago de la deuda del acueducto: "Estamos cerrando con Aguas del Colorado para dejar ordenado, y vamos a ver si podemos hacerlo antes de concluir la gestión", se esperanzó.
Guardabarreras.
Después explicó cómo se originó la deuda con dos guardabarreras, que solían pasar horas sentados en el andén, naturalmente esperando un tren que nunca habría de llegar. "Había vecinos que nos decían que dos empleados municipales estaban todo el día sentados y no trabajaban, y en realidad eran los guardabarreras", explicó.
En total hubo que pagar 570 mil pesos en concepto de sueldos de 2008 hasta hoy, y las respectivas indemnizaciones. "Cuando asumimos la gente de Ferro Expreso se puso en contacto, y se habló del paso a nivel de calle Pico, y el de la Chaco, y la municipalidad firmó que se hacía cargo de cinco guardabarreras a los que se le pagaban los sueldos".
Manifestó que había un convenio abierto que no fue denunciado, lo que hizo que continuara, "con el agravante que no hay tren de pasajeros y tampoco de carga. El último tren que pasó por Santa Rosa creo que fue en 2004 y fue tapa del diario LA ARENA".
Sugirió que si un día volviera el tren será el momento de firmar un nuevo acuerdo, en caso de que para entonces no haya barreras electrónicas.
El último convenio hacía referencia a dos personas, "y se acordó el pago de haberes de 2008 en adelante, sin intereses e indemnización. De uno se hace cargo la municipalidad, y es la persona a la que le falta menos para jubilarse; y el otro, al que le falta mucho para jubilarse, Ferro Expreso de hace cargo del 50% de la indemnización", concluyó.


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