El macrismo intentará colar en la última sesión del año el proyecto para darle forma a un contrato de ocho años para la recolección de residuos. Con esta maniobra, prorroga los contratos actuales y deja sin efecto la licitación en marcha, que alcanza los 2800 millones de pesos anuales.
El macrismo quiere aprovechar el torbellino habitual de la última sesión del año, en el que habrá una danza de proyectos polémicos, para colar el proyecto que establezca las bases de una nueva licitación para la recolección de la basura de la Ciudad.
Tal como anticipó LPO en septiembre, Mauricio Macri pegó el grito en el cielo cuando se enteró que la licitación que actualmente está en marcha, estipulaba ofertas de las empresas que rondaban los 2800 millones de pesos por año, una cifra que prácticamente duplicaba el monto que hoy paga la Ciudad para la recolección de sus residuos.
Como el contrato que se prevé supera los 4 años de duración, ya que se establecerá por un período de 8 años, debe pasar por la Legislatura. Y si bien llega al recinto sin debate previo, sugestivamente sería bien visto por algunos sectores de la oposición, sobre todo por aquellos diputados que dejan sus bancas el 10 de diciembre.
El proyecto incluye una “cláusula transitoria” que establece una prórroga para los actuales contratos de basura hasta tanto se ponga en marcha y se adjudique la nueva licitación, que deberá pasar por un proceso complejo, según explicaron desde el Ejecutivo.
Desde el macrismo aclararon a La Política Online que el proyecto mantendrá el esquema que se busca difundir para la recolección de residuos secos. Para esto se está formalizando y capacitando a los cartoneros.
Por otra parte, tal como anticipara este medio, con el nuevo llamado a licitación se permitiría que las empresas utilicen camiones de cierta antigüedad, para que no tengan que renovar toda la flota y agreguen esos gastos a sus ofertas.

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