A escasos veinte minutos de haber publicado en este Vespertino Digital la nota titulada "Un dictamen Terminal para Pulti", la oficina de prensa municipal envió un comunicado tildando- sin nombrar, claro- de falsa, irresponsable, destinada a influir o presionar no se entiende bien a quien dicha información, vertida por una indubitable fuente. Nos pueden decir lo que quieran, pero mentirosos a nosotros, no. Justamente, mirá quien habla.
"La dirección de Prensa del Municipio del Partido de General Pueyrredon informa que ninguna dependencia ni organismo ha expedido aún su dictamen declarando prioritariamente a alguna de las iniciativas privadas presentadas para el inmueble de la ex estación Terminal de Ómnibus de Mar del Plata. Cualquier manifestación, mencionando la existencia de algún informe oficial prefiriendo alguna de las propuestas presentadas hasta la fecha, es falsa. Tales manifestaciones, es necesario aclarar, resultan irresponsables y están dirigidas a influir o presionar sobre la voluntad de quienes aún deben decidir tales situaciones".
¿SON O SE HACEN?
En primer lugar no se puede estar tan pendiente de 0223.com.ar como Pulti y sus (cada uno podrá agregarle el mote que prefiera) muchachos. Veinte minutos tardaron en contestar una nota desde la "eficiente" Dirección de Prensa Municipal.
En segundo lugar si "ninguna dependencia ni organismo ha expedido aún su dictamen" ¿Que pomo son estas 200 hojas que tenemos sobre nuestra mesa de trabajo? ¿Alguna fuente falsificadora de documentos públicos? ¿Una ramificación de la banda que atraparon hoy haciendo billetes?
Por otra parte cuando dicen "Cualquier manifestación, mencionando la existencia de algún informe oficial prefiriendo alguna de las propuestas presentadas hasta la fecha, es falsa" ¿Nos dicen mentirosos? Justo Pinocho habla de mentir…!!! Nuestros lectores saben que sin papeles no escribimos y que las dos veces que nos equivocamos, nos disculpamos. No es el caso de hoy.
Y bueno, en algún momento tenía que ser al revés, tantas cartas documento que recibimos, ahora los que las tendremos que mandar somos nosotros. Porque bien saben que nos pueden decir lo que quieran e inventar lo que quieran a título personal, pero la credibilidad de nuestros medios, no se toca. Pero a ellos que les importa, lo pagaremos entre todos. No solo administran mal, además por caprichos demenciales dilapidan el erario público.
Para terminar en el párrafo final cuando hablan de "Tales manifestaciones, es necesario aclarar, resultan irresponsables y están dirigidas a influir o presionar sobre la voluntad de quienes aún deben decidir tales situaciones" ¿Hablan de negocios? ¿Hablan de plata? Solo los que se dedican a eso pueden pensar así, algunos todavía pensamos en la gente, en la libertad de la palabra y en la transparencia. Ellos compran silencio con pautas.
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