Con carteles y pancartas se manifestaban ayer familiares de víctimas de homicidio en reclamo por justicia para sus seres queridos. Un grupo de personas se apostó poco antes del mediodía en la plaza de la Escuela 83 para desplegar carteles pidiendo justicia.
En el caso de los familiares de Alejando Salpú (19) quien fuera muerto el 16 de enero a la salida de un boliche bailable en medio de una pelea callejera, cuando recibió una certera puñalada que le perforó el pulmón y el corazón, los familiares puntualizaron el tiempo transcurrido sin tener novedades. “A un año de su muerte y sin culpables” rezaba el cartel que sostenían y que mostraba la impotencia por la falta de avances en la causa. Es que si bien en un primer momento hubo un detenido, con posterioridad se comprobó que no era el autor del homicidio por lo que quedó desvinculado de la causa. Pero a pesar de los esfuerzos por individualizar al homicida, para lo que se utilizó también las cámaras de seguridad, por el momento no hay mayores avances, ni pistas que permitan esclarecer esta muerte.
La muerte de Damián “Plato” Calleia se produjo el 9 de octubre en medio de un enfrentamiento entre dos grupos antagónicos. Desde ese mismo momento sus familiares insisten en la solicitud de justicia ya que por el momento no hay avances significativos en la causa.
La muerte de Jorge Oscar Soria (24) se produjo cuando un exaltado joven abrió fuego contra la víctima y su hermano, luego de una disputa que habían mantenido con el atacante que resultó ser vecino. Ocurrió el 26 de abril en momentos en que el joven se encontraba en la vereda de la casa de un amigo en la calle La Pinta del barrio Ceferino. La discusión entre la víctima y su agresor devino de un hecho banal que llevó a varios enfrentamientos previos, aunque solo se trató de discusiones. Esa tarde el agresor, posteriormente identificado como Walter Castro le efectuó un disparo que le atravesó el cuello, produciéndole la lesión mortal. También en este caso el pedido de justicia se hizo porque Castro que en un primer momento estuvo prófugo de la justicia, con posterioridad se entregó y luego de una primera audiencia recuperó su libertad por lo que tiene permiso del Tribunal que le concedió esta medida más morigerada para residir en otra ciudad (Bahía Blanca) hasta que se inicie el juicio.
En el caso de Néstor Oyarzo, la muerte se produjo muy temprano en la mañana del domingo 20 de noviembre, cuando la víctima junto a un primo y un amigo transitaban por la calle Viamonte con rumbo a la parte alta del barrio Pietrobelli. En la oportunidad fueron interceptados por un grupo de jóvenes, entre los que estaba el presunto autor del homicidio. Todo indica que se suscitó una pelea entre estos jóvenes, que culminó cuando uno de ellos extrajo un cuchillo con el que le asestó una letal puñalada en el pecho. Por este homicidio fue detenido como principal sospechoso Mauro Gómez, quien está sindicado por al menos dos testigos como la persona que esa mañana portaba el arma homicida. También en este caso los familiares piden celeridad en la causa que conduzca a una condena.
Comentá la nota