Miguel Angel "Negri" Arraraz, el conductor del auto que habría sido baleado por la policía el domingo por la madrugada luego de una persecución, afirmó ayer que los efectivos le dispararon y que lo querían asesinar, algo que se contradice con la versión de la fuerza de seguridad. Manifestó que en total fueron siete los tiros: cinco dieron en el auto y otros dos en las paredes de su casa.
Señaló que la Policía se "mandó cualquiera" y que ahora pretenden ocultar el abuso incriminándole la utilización de arma de fuego, que "jamás" tuvo. "Me quisieron allanar mi casa buscando un arma que nunca iba a estar, porque jamás manejé una. Mi casa es humilde, me podré vestir de la forma que sea pero no soy un malandra", comentó.
Arraraz dialogó ayer con LA ARENA, y contó su verdad sobre los hechos que se originaron en la madrugada del domingo, alrededor de las 3, cuando eludió un control policial y fue perseguido por uniformados. Junto a su mujer y su nena de dos años, el joven se animó a contar su versión.
Allí, criticó a los efectivos policiales que le dispararon, y realizaron un allanamiento en su casa, buscando un arma de fuego. La versión policial indica que los disparos fueron efectuados por los mismos jóvenes que iban en el Fiat Uno de Arraraz, quien se quejó también por los maltratos que recibió en la Seccional Tercera donde estuvo detenido.
Dijo, además, que en esa dependencia intentaron que firme una declaración en la que se lo mencionaba como portador de un arma de fuego, y él no había realizado. "Me quisieron hacer decir en todo momento que yo tenía una pistola y que disparé a los patrulleros. A los otros chicos les hicieron firmar eso, peor nunca declaramos en realidad", contó.
Raid.
Durante la entrevistas, el joven relató lo sucedido en la madrugada del domingo cuando iba en su auto, junto a otros tres menores. "Veníamos por la calle Gil, donde estaban haciendo un operativo y veo que a un auto nuevo no lo paran y, sabiendo que yo tampoco traía carné -el resto de los papeles sí los tenía-, paso con el Fiat. Sigo, voy llegando a la (avenida) San Martín y no venía ningún patrullero, pero a las pocas cuadras ya tenía un móvil queriendo arrinconarme contra el cordón, me tiraba el auto encima. Y ahí es cuando el policía que iba solo en el móvil saca un arma y me apunta", indicó. "Los chicos me decían que pare, pero no, cómo iba a frenar si me estaban apuntando", agregó.
Luego, al no detenerse avanzó sobre la avenida España y ahí los móviles eran cada vez más, y se escuchan los primeros disparos al aire por parte de los efectivos policiales, con la intención de amedrentar a los jóvenes, según relató: "Seguí porque me querían hacer volcar el auto, y pararme para encontrarme algo, pero yo realmente no tenía nada".
El primer impacto se produce -posteriormente- en la zona de la calle 1º de Mayo. "Después sigo y bajo por Jujuy, porque lo único que quería es llegar a mi casa. Pero en eso, me tiran un disparo en una goma y me mando en el callejón de Piedras; yo sólo quería llegar y meterme en mi casa como sea".
Más disparos.
Después de esa persecución, sumando patrulleros detrás, Arraraz con los tres acompañantes llegó a su casa de la calle Piedras al 1.600, del barrio Zona Norte. Dejó su auto dentro del terreno -adelante vive su padre, y él en la parte de atrás con su familia- y se bajó. "Ahí, un policía me dice que me quede quieto pero no, enseguida arranqué por el pasillo para atrás y me disparó. Me fui a lo de mi primo. Además, a los chicos, los golpearon y los tuvieron una hora en el piso, y al auto me lo destrozaron", manifestó a este medio. Y agregó: "Después de llegar a mi casa, me escapé a lo de mi primo y me tiré ahí en su casa, asustado. No entendía por qué me tiraban tiros, me querían asesinar, me querían matar, estaban pirados".
Además, el joven veinteañero afirmó: "Es más, vinieron a allanar mi casa buscando un arma supuesta que nunca iba a estar. Jamás manejé una. Tiraron unos siete tiros en total, cinco al auto y otros dos a mí".
Para el joven, la Policía creyó que él ingresaba a la vivienda de un vecino, cuando en realidad entraba a la casa de su padre, cuyo terreno en la parte de atrás incluye su propia vivienda." Hay testigos de que el auto estaba en mi casa y lo sacaron. Pensaron que estaba en una casa ajena, y por eso me dispararon dos tiros. Creían que entraba a robar, entonces me planchaban y listo", relató.
Sin arma.
Por otro lado, Arraraz afirmó que fue maltratado en la Seccional Tercera, donde quedó alojado por varias horas. "Ahí, un policía al que le dicen el 'Colo' me decía que yo le había tirado el auto, y que les disparaba, pero eso es imposible porque no podría manejar y cargar un arma al mismo tiempo. Además, la ventana del acompañante apenas abre unos centímetros", sentenció.
Dijo, además, que fue agredido durante su detención en la comisaría. "Me golpearon mucho, me ahorcaron, delante de un hombre de saco que no sé si será un comisario o quién. Lo curioso es que recién cuando me iba llegó Sanidad, pero ya no tenía las marcas", afirmó.
Contó que en la noche del sábado estaba con en la casa de su cuñado, "tomando algo" con tranquilidad, y mirando una película. "Fuimos al centro a comprar cigarros y unas cervezas, por eso encontraron unos envases vacíos".
¿Declaración?.
Arraraz dijo también que fue inducido a firmar una declaración que en realidad no realizó, durante su detención en la Seccional Tercera. "Antes de darme la libertad, me quisieron hacer firmar una declaración donde decía que yo portaba un arma, y por eso no firmé nada. Me quisieron hacer decir en todo momento que tenía una pistola y que disparé, pero no fue así", dijo.
"No sé que quieren hacer. Pretenden zafar de los cinco tiros que le dieron al auto y los dos que fueron para mí. No tienen pruebas, nada. Al otro día me acosté y pensaba: no vendrán a mi casa a ponerme algo, me quieren ensuciar de la forma que sea", señaló el joven.
Una prueba dio negativa
Miguel Angel Arraraz también afirmó ayer que le realizaron durante la detención un estudio de parafina, junto a otros dos de los jóvenes que viajaban en el automóvil. "Le dije que se queden tranquilos, que no iban a encontrar nada", comentó el joven de 25 años a este medio.
Además, desmintió la versión policial que indica que llevaba en el rodado algunos gramos de marihuana. Por esto, el joven ayer se presentó en la División de Toxicomanía. "Se dijeron muchas mentiras. Lo único que tenía en el auto es una cartuchera con dos pipas, nada más. Ahora, yo no puedo saber qué llevaban los otros en la mochila. No hay testigos de que había un arma, ni droga, ni nada", manifestó.
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