En vez de quemar cubiertas, protestaron con un gran locro

En el centro de Concepción se concentró la bronca de las comisarías del sur de la provincia. Manifestantes retirados y en actividad reclamaron duramente la renuncia del jefe de Policía. Los rebeldes hicieron caso a los vecinos.
Una olla popular -con un gran locro- levantada frente a la comisaría local, que funciona también como sede de la Unidad Regional Sur (URS), fue el nuevo matiz que tomó ayer la protesta por demanda salarial que protagonizaron los policías del sur tucumano.

Más de 100 uniformados desistieron de la metodología de quemar cubiertas, después de las reacciones de disgusto que generó esa medida el martes, cuando peatones y vecinos de la zona se quejaron por el espeso humo negro.

Los policías en actividad tuvieron un marcado apoyo de los retirados. En medio de un clima de intranquilidad y de zozobra en la población, producto de la falta de efectivos en las calles, los manifestantes reclamaron la renuncia del jefe de Policía, Hugo Sánchez.

Bombas y bombos

La primera cuadra de la calle 9 de Julio, de Concepción, permaneció cortada desde el lunes, cuando se inició aquí la protesta. Además de cocinar el locro y de lanzar, cada tanto, bombas de estruendo, los uniformados improvisaron batucadas con bombos y con redoblantes.

En la ronda se congregaron efectivos de comisarías de casi todo el sur. "Esta situación revela la falta de un líder o autoridad que contenga a la fuerza. Es el que tendría que haber transmitido a las autoridades de la provincia el disconformismo salarial que hizo ahora explosión. Entiendo que tiene un cargo político, pero de igual manera debió haber asumido las inquietudes de sus subalternos. Tiene que renunciar, debe irse", manifestó el comisario (r) Carlos Carrizo, en alusión a Sánchez, mientras policías activos y jubilados asentían.

Ayer se vivió el sexto día consecutivo de protesta policial en toda la provincia, luego de que los uniformados rechazaran propuestas efectuadas por los ministros de Economía (Jorge Jiménez), de Gobierno (Edmundo Jiménez) y de Seguridad Ciudadana (Mario López Herrera). Las medidas de fuerza de los uniformados, incluso, ocasionaron severos inconvenientes en las entidades de atención al público que necesitan de la custodia policial. Por ejemplo, muchas instituciones abrieron tarde sus puertas o directamente reforzaron los servicios privados de seguridad (Ver "La Caja...")

El doble de sueldo

"No es posible que un agente perciba un salario que está por debajo del nivel de pobreza. Tampoco que cualquier empleado de otra repartición se encuentre percibiendo el doble de sueldo con menos horas de trabajo. Ellos tienen derecho a cobrar esa suma; pero un uniformado también", agregó Carrizo, indignado.

El improvisado vocero de los manifestantes sugirió que, de no ser por ingresos extra, la situación de los policías sería mucho más grave. "Muchos de aquí sobreviven gracias a los servicios extras. Lo que ganan no les alcanza a cubrir ni la mitad de sus gastos", protestó Carrizo. (C)

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