“Apenas salen de la estación terminal vieja los ómnibus ya están completos. Luego siguen alzando pasajeros a lo largo del viaje y todos vamos apretados como ganado” dijo una señora de La Correína para graficar la situación de los pasajeros que utilizan los servicios de la empresa Buttini para trasladarse hacia y desde la ciudad.
Eleonora Díaz, de Los Claveles, dijo que “viajamos muy mal, no pueden llevar a más de 50 personas todas apretujadas e incluso algunos colgados del pescante. Los vecinos, al menos los que viajamos más seguido, hemos pedido que pongan refuerzos para los horarios pico de la salida de comercio, pero no nos han respondido”. En la parada de Coronel Suárez y Avellaneda, uno de los ómnibus que hacen el recorrido Salto de las Rosas por Los Claveles estaba completo al salir y según algunos pasajeros “durante el viaje sube una importante cantidad de personas y el micro se desborda antes de llegar a Los Dos Puentes. Hay gente que se queda en el camino porque no la levantan por ese motivo”.
Agregaron que “hemos visto a chicos agarrados del pasamano de la puerta viajando peligrosamente con casi medio cuerpo afuera y el chofer no dice nada. La excusa de ‘no podemos dejar a nadie a pie’ no es válido cuando de por medio hay una vida humana y el peligro acecha”. Sabemos que poner refuerzo a la empresa no le conviene porque a los gastos de mantenimiento que demanda el vehículo tiene que pagar el sueldo de otro chofer y como deben haber sacado cuenta muy fina quizás no les resulte económico aumentar los servicios”.
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