Por las vacaciones de invierno el servicio se ve reducido en la Ciudad, pero los que continúan con sus obligaciones expresaron su malestar porque deben esperar más de lo habitual y las unidades llegan repletas de pasajeros
Por las vacaciones de invierno el sistema de transporte redujo las frecuencias del servicio, lo que despertó el malestar de los usuarios que continúan con sus obligaciones laborales ya que, según denunciaron, deben esperar largos minutos en las paradas de micros.
Aunque el movimiento urbano es menor en esta época del año, teniendo en cuanta que no hay clases en las escuelas ni en la Universidad y muchos deciden tomarse vacaciones, los que deben continuar trabajando se quejan a la hora de viajar en micros porque, además de hacerse larga la espera, cuando llegan están repletos.
"Antes de las vacaciones esperaba no más de veinte minutos, y ahora el micro tarda 45 minutos y hasta una hora", dijo una usuaria del Norte, Oeste y 273. Mientras que una pasajera de la Este afirmó que "achicaron las frecuencias y los ramales 14 y 16 pasan muy cada tanto".
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