La semana pasada, muchos vecinos registraron una notoria falta de mantenimiento en la recientemente inaugurada segunda fase del Paseo de la Ribera, que evidenciaba un problema que siempre ha tenido el Estado municipal en relación al mantenimiento de los espacios públicos y la seguridad.
Nada de eso se vio en estos años y la falta de mantenimiento sigue siendo una constante, evidenciada más por las nuevas obras que se inauguran y que al poco tiempo amanecen sin la limpieza adecuada para disfrutarla.
Un ejemplo es la Costanera pero otro es la avenida Antártida Argentina, la avenida Lavalle y también las obras en ejecución, ya sea todo el predio que rodea al Forum Cultural como también a la vieja terminal de ómnibus, sobre calle Brown.
En estos dos últimos predios, la basura se acumula sobre el cordón de la vereda, muchos escombros siguen tirados al aire libre y ya el desplazamiento del peatón por las inmediaciones de estas obras es un riesgo; algo que causa malestar en muchos frentistas.
En la actualidad, muchos vecinos también aseguran que les cuentan a sus hijos y a sus nietos historias fantásticas de cuando existían los barrenderos, como figuras míticas de un lejano Estado municipal. De la misma manera, dicen citar crónicas de viejos placeros que se encargaban de cuidar y mantener las plazas, luchando contra los pastizales y arreglando las flores en primavera. Algo que sería muy necesario en la actualidad en San Jacinto, la plaza Manuel Belgrano recientemente remodelada por el Ejecutivo.
El caso de avenida Lavalle es paradigmático, desde que se inauguró se acumulan restos de hojas de los árboles jacarandá, tierra y basura en los cordones divisorios y en las dársenas de colectivos. Es una constante que ya adorna el paisaje desde el amanecer hasta el otro día, sin que nadie lo limpie.
En los últimos días de intenso calor, las flores que plantaron en los maceteros estaban caídas hacia los costados como tratando de buscar un poco de aire de los colectivos 228 que no se cansan de pasar.
Más allá de la desaprensión de la gente, es un despropósito inaugurar obras con canteros y flores si no se van a cuidar y regar, remodelar plazas sin placeros o gente que se encargue de su cuidado y avenidas que nunca se pasan limpian. Todo esto sin tocar los reclamos urgentes de destape de pozos ciegos para la mayoría de los vecinos y el paso del camión regador como servicios básicos municipales que hoy no se están cumpliendo en tiempo y forma. Cada uno de los vecinos paga una tasa por Alumbrado, Barrido y Limpieza pero los dos últimos servicios parecen no cumplirse; ni siquiera en las arterias más céntricas y transitadas, recientemente inauguradas como obra pública.
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