Quejas por basura en pleno centro

Comerciantes del rubro gastronómico manifestaron su descontento por la exigente rigurosidad que aplica el municipio a la hora de prestar el servicio de recolección de residuos. Sin embargo, el marcado "libertinaje" con que se maneja el mercado paraguayo denota una disparidad desde la comuna a la hora de aplicar igualdad ante la ley.
La situación con la que se maneja el mercado paraguayo sigue siendo una "cuenca" de múltiples quejas y reclamos. Libertades, permisiones y hasta algunos privilegios corren a cuenta de que, comerciantes de diferentes rubros actúan con total indiferencia hacia las normativas que tienen que cumplir a rajatabla los comerciantes formoseños que luchan a diario para poder "subsistir" -frente a las múltiples exigencias que se imponen desde el Estado provincial y municipal-.

Dejando de lado la parte impositiva, que muchas veces es "eludida" por el mercado paraguayo y no por el comerciante formoseño, existe una problemática que está causando la molestia de los comerciantes del rubro gastronómico del centro capitalino.

Fuentes vinculadas al rubro comentaron a El Comercial que los restaurantes, hamburgueserías, pizzerías y otros se ven obligados por la comuna a "sacar" los residuos en un horario fijo y con un tratamiento especial para su recolección.

Sin embargo, esto acarrea un problema diario, porque dicha operación está programada en horario comercial, lo cual genera un sin fin de problemas con la atención al público.

"La comuna nos exige que saquemos la basura en un horario donde nuestro local está lleno de clientes", comentaba un comerciante local "además nos piden que cada basura esté separada y diferenciada en bolsas o recipientes", seguía agregando.

Frente a este inconveniente, comerciantes solicitaron bajo costo de los mismos una recolección especial, en momentos cuando no se esté con el "negocio colmado de clientes". Pedido que hubiera sido ignorado por la municipalidad capitalina.

Las irregularidades

Frente a las exigencias nombradas, un sin fin de irregularidades se observan en el mercado paraguayo a tan sólo metros de las oficinas centrales del municipio.

Por impericia, desidia o una marcada irregularidad los comerciantes paraguayos tienen el "libertinaje" de no cumplir con las mismas normativas exigidas a los comerciantes formoseños.

Espacios públicos

Es diariamente observable que espacios públicos circundados por las calles Belgrano, Brandsen, Yrigoyen y en especial por la calle San Martín quedan colmados de desperdicios una vez finalizada la jornada en el mercado paraguayo.

Bolsas, cajas de cartón, restos de verduras, hortalizas y hasta nauseabundo desperdicios permanecen desde la hora de cierre hasta el amanecer, cuando los barrenderos municipales –pagados por el contribuyente capitalino- se aprestan a recoger los incumplimientos de lo que deja el mercado de compras.

Esta gran diferencia entre lo que es y lo que debe ser marca nuevamente el derecho y el revés de una realidad. Por un lado están: los comerciantes locales que cumplen a diario, y por el otro quienes –mercado paraguayo- no se ajustan a las normativas locales.

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