Los vecinos de la zona de Camino Centenario y 509 dudan de la potabilidad del líquido
“Dejé el mate con agua y a la mañana siguiente se le había formado una especie de capa blanca, como un carozo de sal”, observó Ana Zazulack, de Camino Centenario y 509.
La vecina, de 85 años, precisó que “en el barrio se viene hablando del tema hace varias semanas pero cada vez es más grave”.
En la misma línea, usuarios de la zona aledaña al Policlínico de 1 y 70 sentenciaron que “hace veinte días que estamos haciendo reclamos; al principio no lo podíamos creer y pensábamos que el sentido del gusto nos estaba engañando, pero era así nomás”.
Los primeros en denunciar la salobridad del agua que entrega ABSA fueron los vecinos de Villa Castells, particularmente quienes viven en la zona comprendida entre 10, 12, 498 y 503.
Allí reconocen que el sabor del agua siempre fue ligeramente salado, y que la acumulación de grandes cantidades de sarro en caños y grifería es un problema histórico, pero aclaran que “nunca se llegó al punto de este verano”.
“Al principio no lo podíamos creer y pensábamos que el gusto nos engañaba” dijeron los vecinos
“El agua es intomable; por el acostumbramiento y por tener un filtro en la canilla de la cocina recién lo notamos este año, cuando se hizo más evidente que nunca” dijo Iñaki Aguerre, de 498 y 11, quien enfrenta la situación recargando bidones para cocinar en casa de familiares y comprando agua envasada.
Aguerre calculó que “debemos haber consumido una decena sólo en enero, pero está claro que a nadie le da para hacerlo indefinidamente”.
En ese barrio, los comerciantes reconocen que la demanda de agua envasada “se disparó” en los últimos quince días.
GARANTIZAN LA POTABILIDAD
Hasta ahora, la firma Aguas Bonaerenses que gestiona la potabilización y distribución del fluido, asegura a rajatabla que su agua es perfectamente apta para el consumo humano.
Voceros de la empresa pública comunicaron que “ante algunos reclamos por el sabor del agua en Gonnet, personal especializado se encuentra realizando un relevamiento en el barrio”. Y agregaron que “el problema mencionado no afecta en nada la potabilidad del agua suministrada”.
En este contexto, hay quienes sostienen lo contrario. “Hice analizar el agua en un laboratorio habilitado para este tipo de estudios, y tengo el certificado que especifica que por los altísimos valores de cloruro de sodio, el agua no es potable” precisó Edith Braun, de Villa Castells: “lo que asegura la empresa es inexacto”.
DUDAS EN LA LOMA
Las dudas acerca de la calidad del suministro de ABSA también llegaron al oeste del casco urbano. Desde 41 entre 28 y 29 de La Loma, Ana María Caputo subrayó que “en el barrio tenemos gente descompuesta, con fiebre y vómitos, y lo único que encontramos en común es el consumo de agua”.
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