Durante la jornada del miércoles, una afiliada del PAMI hizo sentir su malestar ante los malos tratos recibidos por un empleado que se desempeña en el organismo nacional, debido a que la mujer solicitó la autorización para la entrega de un medicamento que tiene que administrarse de por vida, ya que padece una enfermedad hepática crónica.
Frente a esta situación, la mujer, en diálogo con LA UNION, manifestó que “me sentí bastante mal al ver el trato que emplean algunos empleados que se encuentran en la atención al público, ya que necesitaba que me autoricen un medicamento que desde hace dos días no consumo porque no me lo entregan en la farmacia, ya que me dijeron que debe ser autorizado nuevamente y, lamentablemente, es un medicamento que debo ingerir de por vida por mi estado de salud”, comentó. Además, señaló que “la desorganización que existe en el organismo para realizar un trámite es impresionante. Lo triste de esta situación es que hay muchos adultos mayores que son maltratados sin que nadie haga nada por ellos, no puede ser que un empleado le grite con total impunidad a una mujer mayor como yo”, aseguró la afiliada.
Por otra parte, la sexagenaria señaló que “lo grave de esta situación es que en el área que receptan las denuncias, la encargada no hace nada para hacer cumplir nuestros derechos como afiliados, es una vergüenza cómo funciona hoy en día el PAMI”, concluyó.
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