Queja de vecinos por agua servida al costado de la avenida Maradona

A pesar de los reiterados reclamos, vecinos del barrio El Palomar, ubicados al costado de la avenida Maradona, hace más de un año que conviven con una verdadera laguna de agua podrida.
Se trata más precisamente de aquellos vecinos que viven sobre la mano derecha de esta transitada avenida, a la altura de las obras de construcción que están llevando a cabo dos importantes cadenas de supermercados.

De acuerdo con la información brindada por los vecinos a La Mañana, la rotura de un caño con residuos cloacales se produjo de mano de las obras de ampliación de la ciclovía hace aproximadamente más de un año, y desde ese momento que el agua servida se apoderó de los parterres.

Desde entonces, el fluir de los desechos cloacales fue constante y persistente a lo largo del tiempo, y esta fue la razón que llevó a que se forme una enorme laguna de agua servida que permanece estancada, con los inconvenientes y riegos que trae aparejados para quienes viven próximos a ella.

Según explicaron, a medida que pasa el tiempo, la enorme laguna va aumentando su tamaño -tanto sus dimensiones como su profundidad- llegando incluso al límite perimetral de los domicilios de quienes viven junto a ella, por lo que cada vez que quieren ingresar o salir de sus hogares lo deben hacer con extremo cuidado para no caer dentro de ella.

Los días de lluvia, según describieron, la situación se torna aun peor, puesto que aumenta el caudal de agua acumulado que comienza a avanzar hacia el interior de los hogares. Ante esta situación, los vecinos no tienen más remedio que abrir canales hacia la calle para que de este modo el líquido maloliente y espeso drene hacia ella.

Sin embargo, este paliativo sólo contribuye de manera parcial al problema del agua servida, puesto que al drenar hacia la calle con el constante movimiento vehicular que hay -se trata de una de las principales vías de acceso a los populosos barrios que componen el Circuito Cinco-, los numerosos autos que circulan por ella, tras su paso, salpican los desechos cloacales para todos lados, como así también los arrastran con sus ruedas a medida que avanzan.

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