Queda en suspenso el proyecto de convertir en peatonal la costanera

La intención del Concejo Deliberante de aprobar durante la próxima sesión ordinaria que se transforme en peatonal la costanera que bordea la plaza Soberanía, quedó por el momento suspendida.
La posición contraria de los comerciantes del rubro gastronómico que tienen locales en ese sector dilata los tiempos de análisis, por lo que la ordenanza no será tratada en la sesión del 29 de diciembre.

El plenario de concejales se reunió ayer por la mañana con el secretario municipal de Gobierno, Ricardo Gaitán, quien analizó con los ediles el proyecto de ordenanza que promueve la transformación en peatonal de las calles Mora y Scocco, en el sector costanera que bordea el parque Soberanía.

El proyecto responde a una iniciativa de seguridad preventiva elaborada por la Seccional Primera de Policía, que propone que a partir de la prohibición de circular con vehículos por el sector, se anulará la presencia de la gran cantidad de automotores que estacionan allí, propiciándose el consumo de bebidas alcohólicas, en especial durante las madrugadas.

MAS TIEMPO DE ANALISIS

En una primera instancia los ediles habían acordado avanzar en esta implementación que regiría los miércoles, viernes, sábados, domingos y feriados, entre las 0 y la 8 y pensaban sancionarla durante la última sesión ordinaria del año, el jueves 29 de diciembre.

Sin embargo, la normativa permanecerá en análisis por más tiempo, luego de que los comerciantes del rubro gastronómico del sector costero manifestaran su posición contraria a la medida.

Después de reunirse con Gaitán, los ediles recibieron a los comerciantes y el proyecto tomó otro cariz.

Si bien la restricción de circulación vehicular no regiría sobre el sector del Club Náutico, en el que funcionan los restaurantes, los dueños de los locales se manifestaron ayer en contra de la normativa, argumentando que lejos de resultar un paliativo en materia de seguridad preventiva, podría recrudecer la inseguridad. Pusieron como ejemplo los casos de Florida y Lavalle, las dos peatonales porteñas que para muchos durante la noche son “tierra de nadie”.

Como contrapropuesta, los comerciantes se mostraron dispuestos a colaborar por la vía de algún gravamen o impuesto, para que se invierta en infraestructura en el sector, como la instalación de luminarias y garitas de vigilancia, además de abonar el pago de adicionales para que efectivos policiales se aboquen a esa tarea sin causar perjuicio a la dotación de agentes disponibles en la seccional de la jurisdicción.

Luego de escuchar esos planteos, los ediles resolvieron que continuarán con el análisis. En dicha reunión también se barajaron otras propuestas como el cobro de estacionamiento en la costanera o mayor control sobre los ocupantes de los vehículos, siempre respondiendo a la premisa de desalentar el consumo de alcohol en la vía pública.

Así, se pone en duda la sanción de la ordenanza que estaba prevista para la última sesión extraordinaria del año.

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