El acto de inuaguración se realizaó en el salón de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNNE, con su ponencia Claroscuro en la Historia de la Educación Argentina”.
Un público nutrido concurrió a la apertura oficial de la Cátedra Libre y Abierta de Derechos Humanos que impulsa el Ministerio de Educación, cuya charla estaba prevista en Humanidades, se trasladó por falta de espacio para los concurrentes al salón de actos de Económicas. La ponencia de inició contó con la participación de la vicerrectora de la UNNE, Delfina Veiravé, el subsecretario de Coordinación de Gabinete, Carlos Quirós, y distintas autoridades educativas y culturales y referentes aborígenes, como Lecko Zamora (Wichi) y Claudio Largo.
La primera parte de la lúcida ponencia de Artieda trató sobre los accesos y exclusiones a la cultura escrita en la primera mitad del siglo XX en un lugar del Chaco argentino, Salta. Los protagonistas de estos relatos fueron niños y adultos wichí, anglicanos, y maestros de escuela pública.
La segunda se ocupó de accesos y exclusiones a participar en las decisiones sobre la educación de los hijos en la escuela, en la segunda mitad del siglo XX, en otro lugar del Chaco argentino. Los protagonistas fueron organizaciones qom, el Estado provincial, y la escuela pública.
La prestigiosa licenciada en Ciencias de la Educación consideró además investigaciones recientes que llevó a cabo para colocarlas en ese contexto: la primera clase de una Cátedra de Derechos Humanos convocada por el Ministerio de Educación de la provincia y líneas de política educativa en desarrollo: pueblos indígenas (educación y lengua), y participación de sectores de las comunidades en la escuela: los Consejos Escolares.
La cátedra abierta de DD. HH. fue inaugurada a mediados de julio en el ex colegio Nacional con el objetivo de fortalecer la construcción de la memoria y el respeto por los derechos humanos concebidos en su más amplia acepción.
Su propósito es además rescatar la memoria y los derechos humanos no como mirada sobre el pasado con carácter meramente academicista, que nos estancan en el ayer y en el mero discurso, sino como movilizadores de actitudes cada vez más humanas entre las personas.
Además, se pretende fortalecer la construcción de una conciencia ciudadana crítica y solidaria en la que la memoria y el respeto por los derechos humanos constituyan pilares fundamentales.
Comentá la nota