La Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer) dejó firme el paro de dos días aprobado en el congreso provincial del gremio que se realizó el 16 del actual en Gualeguaychú.
Pero Agmer había puesto un condicionante: la espera a un hipotético encuentro fue hasta el lunes. Vencido ese plazo, y sin que hubiera ninguna señala desde el Poder Ejecutivo, el gremio no tuvo otro camino más que confirmar la realización del paro, que incluirá, el lunes, una movilización provincial a Paraná.
El gremio reclama una negociación salarial que incluya una mejora del piso salarial, hoy de $2.800, pero además exige la derogación de la circular del Consejo de Educación que ubicó a ese organismo como agente de retención del Impuesto a las Ganancias, que desde agosto también deben tributar los docentes.
La última recomposición salarial fue aplicada a principio del ciclo lectivo 2012. El Gobierno aplicó una suba escalonada de salarios –aunque ello no fue obstáculo para que Agmer aplicara dos días de paro al inicio del ciclo lectivo–, y ubicó el mínimo garantizado de bolsillo para el cargo testigo, el maestro de grado, en 2.800 pesos.
Así, se aplicó un aumento de 14% en marzo, más un 5% en julio, que los docentes terminarán cobrando a fin de este mes. Pero con una particularidad: en el primer incremento sí se benefició el cargo testigo, y el mínimo se elevó a 2.800 pesos, pero con el segundo aumento, esa cifra se mantendrá sin variantes, y sólo se corregirán otras escalas del escalafón docente.
Modalidad. Alejandro Bernasconi, secretario adjunto de Agmer, resaltó que “la decisión está tomada, porque así lo votó el congreso” del gremio. Y que ahora a lo que están dedicados es a “trabajar en la movilización y asegurar que el paro tenga una adhesión alta”.
Bernasconi supone que durante los dos días de huelga el Gobierno pueda aplicar de nuevo los descuentos por los días no trabajados. Durante 2012, esa modalidad se había suspendido con las dos únicas jornadas de huelga provincial que se realizaron, al principio del ciclo.
“Pero esa decisión quedó supeditada al hecho de que nosotros mantengamos el diálogo”, dijo Bernasconi.
Claro que la decisión de ir al paro no tuvo un apoyo unánime entre los congresales de Agmer. Dos seccionales, Uruguay y Gualeguaychú, no llevaron esa moción al congreso del día 16.
Bernasconi entiende esa posición en el hecho de que fueron dos departamentos que se vieron afectados por los descuentos generalizados por los días de huelga en los últimos tres años. “Son departamentos que históricamente tuvieron alta adhesión a los paros. Pero eso se pagó muy fuerte con los descuentos. En esos departamentos los compañeros aguantaron hasta donde pudieron, pero después resultó difícil sacar huelgas como medidas de fuerza”, evaluó.
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