Quedó casi descartada la apertura de Napostá

Desde la comuna adujeron problemas monetarios, al asegurar que, tras el drama en Once, la CNRT exigió más medidas de seguridad para el proyecto local de la avenida paralela a la vía Lamadrid.
"Con los cambios que nos impone la Comisión Nacional Reguladora de Transporte (CNRT) a nuestro proyecto, nos parece que va a ser imposible hacer la obra".

De esa manera, el subsecretario municipal de Obras Públicas, Rubén Lascano, reconoció ayer a este diario la segura imposibilidad que tendrán para concretar la apertura de la calle que, corriendo de manera paralela a la vía Lamadrid, uniría la avenida Napostá, a la altura de Belgrano, con Darwin.

La obra se comenzó, de manera simbólica, en octubre del año pasado, con la presencia del entonces intendente Cristian Breitenstein y un par de máquinas de la empresa contratista.

Sin embargo, la intervención no fue más allá de la colocación de carteles indicando el monto de 1,3 millones para una "primera etapa". Los trabajos no pasaron de esa ceremonia.

Si bien en principio no hubo demasiadas precisiones por parte de la comuna sobre el estado de situación, se explicó que faltaban obtener algunos permisos por parte de FerroExpreso Pampeano, adjudicataria del tramo de vías, y demoler construcciones existentes en el sector.

Sin embargo, a partir de febrero de este año la situación tomó otro cariz, luego del accidente ferroviario ocurrido en la estación de Once, cuando una formación de vagones no logró detener su marcha, en un hecho que costó la vida a 55 pasajeros y dejó 703 heridos.

Desde entonces, según asegura ahora Lascano, la CNRT modificó las condiciones de seguridad para toda intervención relacionada con los ferrocarriles.

Las formas.

El proyecto integral que pretende desarrollar el municipio incluye dos calles, una a cada lado de las vías, con la generación de dos pasos a nivel, de manera de operar el conjunto como un camino de circunvalación.

"Si bien no tuvimos todavía una comunicación oficial, sabemos, a través de FerroExpreso Pampeano, que la CNRT ha realizado muchas observaciones a nuestro proyecto", explicó el funcionario.

Esos cambios incluirían la construcción de puentes peatonales sobre las vías, la colocación de cámaras de seguridad y una readecuación de los cruces, entre otros.

"Aún no pudimos cuantificar en dinero las intervenciones que nos pedirán, pero es claro que se trata de un valor elevado que no estamos en condiciones de afrontar", agregó.

La "Apertura y pavimentación del borde ferroviario", tal el nombre oficial de la obra, fue definida desde el área de Planificación municipal como "un proyecto fundamental" para mejorar la conectividad barrial.

La primera etapa --la única licitada-- representa un 20% del trabajo y refiere la apertura de la citada calle, entre Belgrano y Las Heras.

Por ahora, ni siquiera ese primer paso podrá darse, porque es claro pensar que, además del sobrecosto del emprendimiento, tanto el municipio como el Estado nacional, lejos parecen de estar en condiciones de aportar los 15 millones de pesos que exige la totalidad del proyecto.

Calles centenarias. La calle proyectada, paralela a la vía desde Belgrano a Darwin, no tenía nombre asignado, aunque en el Concejo Deliberante --donde se originó el proyecto en 2009, desde el bloque radical-- se la mencionó como la avenida del Bicentenario, en referencia a los 200 años de la Revolución de Mayo (1810-2010). Esa denominación hubiese tenido relación referencial con el tramo inicial de la calle, la avenida Urquiza, cuya apertura y construcción se materializó en 1910 con el nombre de la avenida Centenario.

Comentá la nota