El incidente ocurrió días atrás en el domicilio del vecinalista. El damnificado aseguró que se trata de “disputas que vienen desde hace tiempo”, pero aclaró que se produjo tras la notificación de una instancia mediadora para discutir temas del barrio
La agresión se concretó días atrás en el domicilio del fomentista, donde por el momento -mientras finaliza la construcción de la añorada sede vecinal (ver aparte)- funciona la sociedad de fomento del barrio. Su familia también fue víctima del hecho de violencia.
Quebradas de Peralta Ramos se encuentra al sudoeste de la ciudad, justo detrás de Rumencó, y su acceso principal se ubica sobre la avenida Édison, aunque hay que recorrer unos 1.200 metros hacia el oeste para encontrar las primeras viviendas. Para muchos es parte de la periferia de la ciudad. Pero para quienes allí residen es su hogar, su barrio, su lugar en el mundo.
Después de la reunión informativa que la sociedad de fomento mantuvo semanas atrás con los vecinos y con el titular de Asuntos de la Comunidad, Marcelo Fernández, los entredichos y las discusiones -que en un principio parecían haber quedado en el pasado- se transformaron en hechos de violencia.
Para “calmar las aguas” y “abrir el diálogo pacíficamente”, Pablo Álvarez solicitó una acción mediadora con los vecinos, con el objetivo de “terminar con las discusiones y ponernos de acuerdo por el bien de todos”.
Sin embargo, al recibir la notificación para esta instancia de mediación, un reducido grupo de residentes del lugar se apersonó en el domicilio del presidente de la sociedad de fomento para agredirlo físicamente a él y a su familia.
“Es una lastima que a un mes de la inauguración de la sede salgamos a hablar de una agresión física, pero esto tiene más de un año y ya pasó todos los limites. No son más que cuatro o cinco personas. Todos los demás, queremos hacer crecer al barrio”, lamentó el fomentista en diálogo con El Atlántico.
Pablo Álvarez es más que un simple vecinalista. Durante los últimos dos años dedicó su tiempo, parte de sus ingresos y hasta su salud para promover el desarrollo de Quebradas de Peralta Ramos, un alejado punto de la ciudad que sueña con crecer y que, a pesar de todo, lo está logrando.
Es precisamente debido al cariño que el fomentista guarda por cada calle del barrio que la tristeza ante la agresión puede más que la ira o cualquier tipo de venganza o rencor.
En ese sentido, Álvarez relató: “Hablando con Marcelo Fernández coincidimos en que lo mejor era hacer una reunión informativa en la que tengan la posibilidad de no solo informarse sino que también de descargar su queja para intentar conciliar”.
“No lo logramos -continuó-, todo empeoro al otro día cuando aparecieron pintadas mucho mas bajas a las que estaban realizando acusándome de lo peor y hasta se burlaron de mi estado de salud”.
Durante el último tiempo, el fomentista desarrolló una diabetes descompensada -“producto de no poder canalizar todo lo que me pasa”, admitió- que lo obligó a alejarse de su trabajo en el Casino Central y que consecuentemente le generó un impedimento físico.
Debido a sus principios, Álvarez aseguró que no habrá represalias. Una vez más intentará seguir trabajando junto a los vecinos del barrio que acompañan el crecimiento del lugar para concretar sus sueños y el de los residentes de la zona: terminar de construir la sociedad de fomento, inaugurar la plaza, mejorar las calles, instalar luminarias, embellecer el espacio y dejar un suelo fértil, sano y confortable para las próximas generaciones de vecinos.
“Estamos a un mes de cumplir nuestro sueño”
En Marcelo T. de Alvear al 6000 funciona la sociedad de fomento del barrio Quebradas de Peralta Ramos. Se trata del domicilio del presidente de la entidad, Pablo Álvarez, quien gentilmente y ante la falta de fondos decidió ceder su hogar para que allí los vecinos pudiesen acercarse.
Gracias al esfuerzo de la comunidad, al compromiso de la entidad vecinal y al soporte del Municipio, a pocos metros de la vivienda se está construyendo la sede oficial de la sociedad de fomento: un edificio confortable que constituye uno de los sueños del barrio.
“Estamos a un mes de cumplir nuestro sueño”, dijo esperanzado el fomentista, quien informó que “para la última semana de diciembre vamos a estar inaugurando la sede”.
Albañiles, peones y demás trabajadores del barrio construyen codo a codo la estructura de la entidad vecinal. Los hechos hablan por si solos: la unión y el compromiso de los residentes de Quebradas de Peralta Ramos pueden más que la violencia y la agresión de un reducido grupo de vecinos.
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