Una Pyme que transforma la chapa en conductos

La pequeña industria familiar realiza objetos que sirven para trasladar aire, caliente o frío, desde los equipos de acondicionamiento hacia los distintos ambientes de una vivienda o un local. Instalan y mantienen los equipos, y crean sistemas de extracciones e inyecciones de aire.
Raúl Sterkel es el dueño de una Pequeña y Mediana Empresa familiar santarroseña que se dedica a transformar los trozos de chapa en complejos conductos destinados al traslado de aire - calefaccionado o frío- hacia los ambientes de una vivienda, un local comercial o un galpón de fabricación.

El dueño de la firma "Nsterkel" es nativo de la pequeña localidad bonaerense de Plá y hace quince años decidió dejar su trabajo, para reunir a su familia y juntos mudarse a la capital pampeana. Afirma que, desde ese momento, comenzó de a poco y con mucho esfuerzo a trabajar en todo lo relacionado con los aire acondicionados y de calefacción como así también a las extracciones forzadas e inyecciones de aire.

Además instalan sistemas centrales por aire o por agua, y energías alternativas como por ejemplo paneles solares fundamentalmente en las zonas de campo. "Transformamos la chapa para crear conductos que, en primer lugar, se calculan y luego se diseñan para una obra en particular", resume. Y amplía que los integrantes de la pequeña empresa se dedican, a su vez, a la instalación normal y al posterior mantenimiento de los equipos.

Familiar.

Sterkel define un conducto como un elemento fabricado en chapa que puede estar aislado o no, y que sirve para trasladar aire caliente o frío y distribuirlo por los ambientes de una obra en construcción terminada. "Es decir, que llevamos el aire desde un equipo hasta los ámbitos, chicos o grandes, de una casa o una fábrica", especifica.

Según el industrial, la Pyme nació tras labor que desarrolló su padre en esta ciudad durante varios años basada en la fabricación de aire acondicionados. "En nuestros comienzos, realizamos los primeros conductos y después fuimos incorporando la maquinaria que tenemos en la actualidad", postula. Y señala: "Lo nuestro es una empresa familiar, mi esposa trabaja en el sector de administración, y mi hijo también nos acompaña en el proceso de fabricación". Sterkel sintetiza que su firma es de "producción y servicio". Para el dueño de la empresa de transformación, en la actualidad casi todas las obras en construcción, por ejemplo, tienen instalados, además de los aire acondicionados o los calefactores, el sistema de extracción o inyección de aire en los distintos ambientes.

Chapa.

Luego, detalla el proceso de fabricación de los conductos al definir que se comienza con la adquisición de las chapas galvanizadas de distintos calibres. "En la mayoría de los casos, tratamos de comprar la chapa en esta ciudad pero, a veces, no hay y tenemos que recurrir a comercios de otras localidades de la provincia", amplia. Ejemplifica que existen empresas de Capital Federal que comercializan estos materiales y que son más baratas que los productos de Santa Rosa.

Según el pequeño empresario, la chapa que se utiliza para la creación de estos conductos debe ser galvanizada y de distintos espesores. "Cuando el lado mayor de la chapa supera los 70 centímetros, se usa una chapa de calibre 22 aunque hay conductos cuyas chapas son de calibre 20 o chapa negra", puntualiza.

"En realidad, el proceso de fabricación se divide en dos: en primer lugar se calculan todos los conductos que vamos a hacer, se realizan los planos de acuerdo con las secciones que se necesitan y posteriormente ese plano es desglosado en piezas unitarias, trazado, doblado, plegado y cerrado para la instalación en los equipos de aire frío o caliente", describe.

Provincias.

En su pequeño taller, Raúl cuenta con una relevante cantidad de maquinaria como por ejemplo una guillotina, cilindradora, bombito y una plegadora de importante tamaño y color verde. Los productos de Sterkel se venden en todos los puntos cardinales de la provincia. Sin embargo, los conductos para aire acondicionado también se comercializan en la provincia de Buenos Aires, San Luis y Neuquén.

El propietario dice que el número de clientes aumentó con el tiempo. "Es indudable que los comienzos fueron duros pero es hasta que te van conociendo, como sucede con todas las disciplinas", agrega.

Raúl afirma no conocer el número de conductos e instalaciones en las cuales trabaja pero informa que "sobre el cien por ciento del presupuesto del año pasado, alcanzaron a cubrir el 70 por ciento de las obras tomadas". Y enfatiza

que, en la actualidad, de ese cien por ciento está cubierto casi la totalidad.

"Siempre me dediqué a lo mismo, desde que vivía en Buenos Aires hasta que me vine, junto a mi familia, a Santa Rosa donde las condiciones de trabajo son muy distintas ya que en esta ciudad nosotros tratamos de fabricar el conducto y luego instalarlo en los equipos mientras que en otras ciudades las empresas trabajan por separado", completó Sterkel.

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