La campaña alcanzó en la provincia a quienes habían tenido problemas para inocularse. En la puerta del circo varios chicos lloraron antes de ver el espectáculo. Familias completas se inmunizaron
"Parece mentira, pero los varones son los más cobardes. Uno de los empleados del cine de este shopping vino con dos compañeros. Entre los dos le sostenían el brazo porque él no se quedaba quieto, y después lo ayudaron a caminar porque no podía más del dolor", contaron entre risas la enfermera Estela Arce y la coordinadora de agentes sanitarios, María Azucena Pourrieux, del puesto del Solar del Cerro, en Yerba Buena. Allí se inmunizaron unas 150 personas, que habían ido de compras o a pasear.
"Vacunamos a muchos adultos pero también a niños y a adolescentes, que son los más reticentes. Una chica, enojada, le reclamaba a su mamá: 'yo te he dicho que me iba a doler'. La señora intentaba ponerle la campera muy despacito porque ella se quejaba. Los que mejor se portaron son los chicos. Ninguno hizo problema", contaban Arce y Pourrieux a la supervisora de enfermeras Zulema Moreno. "Esperamos superar las 10.000 dosis este fin de semana. Lo que más nos interesa es llegar al grupo etario de seis meses a un año, porque hasta ahora el 65% está cubierto con la vacuna y falta el resto; y el de tres a cinco años (58%, protegido)", remarcó la directora del Programa Integrado de Salud del Siprosa, Sandra Tirado. Los niños requieren dos dosis; los adultos, una sola y los mayores de 65 años reciben la vacuna trivalente.
A pesar de que el día estaba gris y de a ratos llovía, hubo una gran participación. En la peatonal en dos puestos ubicados en San Martín y Muñecas y en Muñecas y Mendoza asistieron a 800 personas y otras 700 en cada uno de los trailers estacionados en las plazas Urquiza e Independencia, dijo Tirado. En algunos lugares, como en los parques Avellaneda y 9 de Julio (frente al circo) se colocó la vacuna a gran cantidad de niños. En tanto que en los súper se inoculó a muchos empleados varones. "Esta es la primera vez que me vacuno, porque siempre estoy trabajando y no tengo tiempo", dijo Jorge Juárez, empleado de un supermercado en Yerba Buena. "Aquí la mayoría fueron hombres", confirmó la enfermera y agente sanitario Patricia Alcaraz.
Según Tirado ayer se vacunaron alrededor de 6.000 personas en toda la provincia, incluyendo los puestos ubicados en plazas y CAPS del interior. En las localidad del Sur hubo 48 lugares para inocularse, sin contar con los CAPS y hospitales.
Tirado y Moreno reconocieron que en algunos lugares no se autorizó al Siprosa a trabajar, como ocurrió en el Shopping El Portal y en el interior de los locales de Vea. Muchos público buscó en vano el puesto de vacunación, y lo encontró en la vereda, donde se vacunó, pese al frío.
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