La Cooperativa Liebig es la única empresa correntina que participa del evento a campo y cielo abierto más importante del país. Con música en vivo pretende atraer a los visitantes y promocionar su producto estrella: Playadito.
El evento reúne a las más importantes firmas relacionadas con la actividad rural, en el que se exponen las tecnologías más avanzadas, los insumos y las genéticas más novedosos, especialistas disertan sobre los mecanismos para lograr una mayor producción en calidad y rinde. Todo ello en una superficie de 350 hectáreas en el que se distribuye medio millar de stand. Pero de todos ellos, sólo uno es correntino: el que promociona la yerba Playadito, de la Cooperativa Liebig, ubicada en la colorada tierra del Nordeste correntino.
Gerardo Bond, secretario del Consejo de Administración de la cooperativa, que cuenta con 135 asociados, señaló que se sienten “embajadores” de Corrientes. No es la única muestra de la que participan y siempre con un stand similar: un box en el que promocionan los diferentes productos logrados con conjuntos chamameceros en vivo.
“Es un privilegio que la gente llegue, escuche chamamé y asocie inmediatamente a la yerba con Corrientes. Los visitantes, entonces, pueden descubrir en nuestra música una muy rica cultura”, apuntó Bond.
El cooperatista analizó, entonces, la estrategia comercial encarada para posicionar la yerba y “dispenso”, aunque con un dejo de resignación, la decisión de otras firmas de no participar de un evento como Expoagro, una muestra que nuclea desde productores hasta industriales de una veintena de países.
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“Son distintos estilos para hacer publicidad de un producto, las grandes empresas de la zona tienen otra forma de encarar y decidieron no participar de estos eventos. Nos hubiera gustado que la muestra tuviera varias marcas de yerba mate, que los misioneros acompañaran y promocionar así toda la amplia variedad de los productos logrados”, comentó Bond.
La historia de Cooperativa Liebig se remonta a diciembre de 1926 cuando los productores se asociaron para concretar la iniciativa. En la actualidad, además de los 135 asociados, cuenta con 280 empleados pero unas cinco mil personas están relacionadas y dependen de la suerte del emprendimiento.
“Por características propias y por ser norteños, damos los pasos de acuerdo a como nos dan las piernas”, analizó Bond respecto a las estrategias comerciales de crecimiento de la cooperativa. “Pensamos en el producto sobre todas las cosas. Somos muy orgullosos y obsesivos con la calidad. Pero, si bien no estamos masivamente en las góndolas en gran parte del país, Playadito es parte de la vida de los argentinos desde base Marambio, en la Antártida, hasta la frontera con Bolivia”, aseveró.
Una curiosidad. Las Marías, la firma correntina erigida en cercanías a Gobernador Virasoro -vecina de Colonia Liebig -es la empresa de mayor venta de yerba mate en el mundo. Su principal producto, la afamada Taragüi.
Sin embargo, es Playadito la yerba que más se comercializa dentro de los límites de nuestra provincia.
Bond aseguró que la expectativa de la cooperativa es poder llegar a todas las góndolas argentinas en forma masiva como ocurre en Corrientes. “Si bien exportamos, nuestra meta es Argentina. Es nuestro país. Ojalá pudiéramos agrandar la empresa para darle trabajo a más gente”, anheló.
Respecto de la situación económica y financiera del sector, queja reiterada e insistente de los yerbateros misioneros, Bond fue concreto: “A lo largo de la historia tuvimos buenos y malos momentos, éste es uno en el que hay que juntar los centavos. Pero no hay que echar culpas a nadie. Si bien no tenemos la rentabilidad que deseamos tampoco nos estamos muriendo de hambre‘.
Luego agregó que la meta de la cooperativa es “ganar la mayor cantidad de dinero posible para repartirlo entre los asociados. No es delito obtener dinero con el esfuerzo propio”.
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