Punto de inflexión en la prohibición de la venta y uso de pirotecnia en la ciudad

Punto de inflexión en la prohibición de la venta y uso de pirotecnia en la ciudad
Comerciantes piden suspender la medida, mientras se preparan para desembarcar en las localidades vecinas. El tema se tratará en la Legislatura y podría extenderse a toda la provincia.
A menos de un mes de celebrarse las fiestas de Navidad y Año Nuevo, los empresarios habilitados para vender pirotecnia resistirán desde el ámbito judicial con uñas y dientes a la aplicación de la Ordenanza Municipal 12.449/12, que prohíbe su uso, venta, manipulación y comercialización en la ciudad.

Paralelamente, mientras aguardan el fallo de la Justicia de una medida cautelar interpuesta, ya están buscando locales para montar la venta fuera del ejido municipal, en las vecinas localidades de Centenario, Plottier y Cipolletti.

“Con esta ordenanza me han echado de Neuquén. Soy la única empresa autorizada hasta el 2015. Estamos en proceso de la habilitación correspondiente en Centenario, Plottier y Cipolletti”, aseguró Pedro Latosinski, dueño de Multiluces.

El comerciante basó el amparo en los términos de las ordenanzas 12.449 y 12.450 al considerar que violan el artículo 1º de la Ley Nacional de Armas 20.429, porque entiende que restringe el depósito, circulación y transporte de materiales explosivos invadiendo la competencia que se le otorgó al Ministerio de Defensa y al Registro Nacional de Armas (Renar).

La Ordenanza 12.449 -sancionada por el Concejo Deliberante de la ciudad de Neuquén con fecha 10 de mayo de 2012 y promulgada tácitamente por el órgano ejecutivo municipal- establece en su artículo primero que se prohíbe la comercialización, tenencia, uso, manipulación, depósito, circulación y transporte de elementos de pirotecnia. Seguido del artículo 2º que explica que “se entiende por pirotecnia la técnica de fabricación y utilización de materiales explosivos. Incluye cohetes, petardos, rompeportones, bombas de estruendo, cañas voladoras, luces de bengala, fuego de artificio y cualquier otro elemento similar de carácter pirotécnico que produzca combustión”.

En tanto que la Ordenanza 12.450 establece las penalidades por la infracción a aquella prohibición.

Latosinski cuestionó la legalidad de la norma porque nunca una ordenanza puede ir en contra de una ley nacional, viola la exclusividad legislativa y sólo el Congreso de la Nación puede modificarla. “La Municipalidad no tiene competencia ni facultades para emitir esa ordenanza. Si pirotecnia es todo lo explosivo, las bengalas en las embarcaciones no se podrían usar. Tiene unos errores jurídicos y de redacción aberrantes porque de eso habla la ley nacional. Por eso estamos esperando que los jueces se expidan ahora sobre la (medida) cautelar”, agregó.

Para el abogado que asesora al movimiento No a la Pirotecnia, Silvio Baggio, no tiene viabilidad el amparo presentado por la otra parte. “Esos argumentos están muy agarrados de los pelos. No puede considerarse violatorio de la Ley Nacional de Armas. La interpretación de la norma no puede ser recortada. No podemos comparar a la pirotecnia con un arma de fuego”.

No obstante, comentó que la ordenanza puede ser perfectible, pero hay que utilizar el concepto de fondo.

El abogado dijo que si bien la Ley Nacional de Armas nada dice respecto de qué debe considerarse por pirotecnia, sí lo hace su reglamentación del Decreto 302/83, y en especial determina la competencia de los municipios para regular su uso: “Empleo de artificios pirotécnicos: en su artículo 298 - El uso de los artificios pirotécnicos se hará de acuerdo a las ordenanzas municipales, edictos policiales o reglamentaciones locales (…)”.

“Por lo tanto, no tiene asidero. Creo que es lo único que encontraron para presentar un amparo. No considero que vaya a tener aceptación”, agregó el asesor legal.

Y recordó que, si bien aún está en trámite, el amparo presentado con anterioridad fue rechazado por la Cámara en septiembre (ver aparte).

Juicio a la Municipalidad

“Si nos autorizan a vender los primeros días de diciembre, si no sale la cautelar, nosotros le iniciaremos un juicio a la Municipalidad de Neuquén por daños y perjuicios. Yo personalmente tengo una habilitación para este negocio hasta el 2015”, dijo el comerciante quien prefirió no cuantificar las pérdidas de su negocio.

Según Latosinski, en las reuniones y mesas de debates tuvo la predisposición de consensuar para mermar el impacto restringiendo la venta de determinado producto pero dijo que a los ediles “no les importó”.

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