Punta del Este sobrevive al invierno por los viajes corporativos

Mientras las empresas brasileñas eligen el destino por el tipo de cambio, las argentinas lo hacen por la cercanía. Pero los controles sobre el dólar ya marcan una baja en la demanda
Las playas de Punta del Este comienzan a recibir a los primeros turistas del verano a mediados de diciembre. Junto con enero, son los dos meses en los que la ciudad uruguaya es literalmente invadida por locales y extranjeros. En esta ecuación, Brasil y la Argentina alimentan gran parte de la conocida "movida esteña".

Una vez que pasa la temporada alta, ya no son los veraneantes sino las empresas las que eligen como destino corporativo a esta ciudad costera. "Durante la temporada, este monstruo no es fácil", sostiene Marcelo Chiappino, gerente General Hotel & Spa Mantra, en referencia a Punta del Este.

Pero para el hotel, los grupos de empresas tienen un gran peso en la shoulder season, de marzo a abril y de septiembre al 15 de diciembre, que es la época donde "se motivan a hacer más eventos". "Hoy, las empresas representan el 30% de la facturación total del Mantra, una apuesta que crece con respecto a años anteriores", añade Chiappino.

Como sucede con el turismo, las empresas de Brasil y Argentina se encuentran en el tope de la lista. Para Chiappino, la valorización del real "hace que el evento cueste igual o incluso más barato que en Brasil".

La cercanía es la principal influencia a la hora de elegir el destino para las compañías argentinas. Sin embargo, se espera que las restricciones para la compra de dólares marquen una baja en la demanda. "El tema cambiario resulta difícil con todas las nuevas disposiciones para las trabas de transferencia", asegura Roberto Giménez, director de Ventas del Conrad Punta del Este, quien estima que casi el 60% del turismo corporativo está representado por los brasileños.

Lo que las empresas quieren

Las entidades bancarias, las automotrices y los laboratorios son los que tienen más presencia en estos eventos. Los viajes de incentivo suelen ser en febrero, más cerca del verano. Los laboratorios, en cambio, concentran sus eventos en marzo. En el Conrad, los viajes corporativos también se suelen organizar en verano. "En promedio, los grupos de Argentina están compuestos por 40 personas, mientras que los de Brasil son de 120 a 200 personas", especifica Sebastián Assiz, gerente del área de Eventos y Congresos de Action Travel.

El viaje puede representar un costo de US$ 700 por día en temporada baja. Las empresas tienen un promedio de estadía de tres días. Las 100 habitaciones del Mantra cuentan con la privacidad como un activo, por lo que es la elección predilecta para aquellos grupos que necesitan plena concentración en el trabajo. Conrad tiene el triple de las habitaciones, y con una capacidad de 3.000 personas, el centro de convenciones está preparado para albergar congresos regionales y mundiales.

Estos hoteles cinco estrellas cuentan con cines y áreas de spa, al igual que casinos para las horas de entretenimiento. "En Brasil no hay casino y a los brasileños les encanta jugar. O se van a Iguazú o se van a Punta del Este", completa Assiz. Cerca de la ciudad, el Four Seasons de Carmelo se suma a las propuestas corporativas con el centro de convenciones.

Más allá de las diferencias que separan a las empresas en términos de rubro, elección de hotel o temporada, buscan tres factores en común: buena gastronomía, un cómodo espacio para reuniones y un programa social atractivo, con excursiones y visitas. "Punta del Este cumple satisfactoriamente con todo esto, pero faltaría un mayor apoyo logístico con respecto a las actividades para hacer", puntualiza Assiz.

Sin embargo, los impuestos juegan a favor de las compañías al elegir Punta del Este. "Uruguay no cobra IVA a los extranjeros en carácter de turismo. México lo está implementando para promocionar Cancún, pero es una política en la que Argentina se está quedando muy atrás", concluye.

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