NEUQUÉN (AN).- En el departamento Collón Cura los pumas han recolonizado la zona y amenazan la economía de subsistencia de unos 160 productores dedicados a la cría de chivas y ovejas. Con fondos de Nación desarrollan corrales antidepredación, similares a los de Sudáfrica, y trampas para frenar los ataques. Expertos reclaman apoyo de la provincia para censar la población de pumas y extender el período de caza.
"Acá estoy desde siempre, sólo me fui cuando hice la milicia. Desde hace unos ocho años se viene sintiendo cada vez más la presencia del puma en la zona y nos está causando mucho daño", relató con preocupación.
"Hay madrugadas que nos despertamos y encontramos unas 20 chivas muertas. Para nosotros es mucho porque tenemos un piño de unos 300 animales", señaló Dionisio López (49) otro de los productores afectados.
"Hay 130 productores del paraje Ancatruz y 30 de Santo Tomás en riesgo", dijo Gustavo Forischer, veterinario y técnico de la Secretaría de Agricultura Familiar de la Nación.
"Trabajan con ganado menor, lo que hace que tengan una economía familiar muy endeble. El avance del puma los puso en riesgo".
Según los guarismos relevados en los puestos, el profesional estimó que en los últimos cinco años los ataques de pumas pasaron de afectar el 5 por ciento del ganado menor de la zona a un 30 por ciento promedio en la actualidad.
Martín Valverde, biólogo del Centro Ecológico Ambiental Neuquén (CEAN) explicó que "el puma es un depredador autóctono de la zona y se abastece principalmente de la fauna del lugar, que está compuesta por liebres, choiques y zorros. La recolonización de la zona que ha hecho el puma lo ha llevado a atacar al ganado menor que es indefenso".
El experto del CEAN aclaró que no siempre el puma mata para comer, sino que muchas veces lo hace por instinto. "Las hembras, por ejemplo, para enseñarle a cazar a los cachorros pueden llegar a matar en una noche unas 20 chivas. Es por eso que cada tanto los puesteros se encuentran con matanzas considerables", indicó.
La problemática que ha puesto en jaque a los puesteros llevó a que ambos expertos trabajaran en conjunto y elaboraron un proyecto con el que lograron captar fondos de Nación para desarrollar corrales antidepredadores y mejoramientos perimetrales para unos pocos puestos de la zona.
"Estos corrales son parecidos a los que se construyen en Sudáfrica para evitar que los leones se coman el ganado", explicó Valverde. El corral consiste en 400 metros cuadrados recubiertos por una cerca olímpica que arranca 50 centímetros debajo de la tierra, para que el animal no ingrese escarbando, y dos metros de altura en cuya parte superior sobresalen tres líneas de alambre de púa.
Comentá la nota