Cómo se vive sin poder cocinar, lavar la ropa, ni bañarse
Para recoger agua todos los vecinos van con baldes y bidones a una canilla que tienen en la entrada; María no tiene problemas en subir y bajar las escaleras, porque vive en el primer piso. Elizabeth Romano vive en el cuarto piso y tiene que subir las escaleras con sus dos niños, de un año y de cuatro, a cuestas. "Tengo que traerlos porque no puedo dejarlos solos", comentaba mientras el más pequeño, con cara de cansado, miraba a su mamá. "El otro día mi esposo hizo seis viajes con baldes, para poder llenar la bañera", agregó.
Edificio de por medio vive María, con su esposo y su hija de dos años. "Yo tuve que tirar toda la comida y ahora compro todo hecho, porque no tengo cómo cocinar", contó a la nacion. María llegaba de dar un paseo, y para subir el cochecito por la escalera la ayudó un vecino. Los días de más calor enchufó un cable en el departamento de al lado -que sí tiene energía, pero no agua-, y así se le hizo más soportable. "No puedo usar el lavarropas, así que tengo un montón de ropa sucia apilada."
Julieta, que vive en Rivadavia y Senillosa, en Caballito, optó por mudarse a vivir a su oficina, porque su barrio lleva una semana sin luz ni agua. "Me acomodé en una habitación y allí me quedo a dormir. Así puedo sobrellevar la situación", comentó..
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