La pulseada gremial se agudiza en la capital

Confrontaciones por el sindicato municipal.
La interna entre Osvaldo "Cacho" Acosta y Modesto Suárez por quedarse con el liderazgo del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales de la capital (SOEM) está lejos de atemperarse. Tras las presentaciones judiciales y aquellas formuladas ante los organismos administrativos, ambos sectores siguen cruzando acusaciones. Ahora, los dirigentes del sector de Suárez piden que Acosta dé un paso al costado para allanar las negociaciones paritarias.

"Vienen las reuniones y no tenemos quién nos represente. Acosta dice que el intendente Domingo Amaya no lo recibe porque no lo considera trabajador, ya que está cesante. Le pedimos que tenga un poco de dignidad y que se retire", disparó Oscar Gorosito, representante de los trabajadores del Tribunal de Faltas. El insistió en que quieren que el gremialista se aparte: "le miente a la gente y la lleva a perder conquistas y días de trabajo. El municipal tiene que saber que sigue a alguien que se define como defensor de los trabajadores, pero que entregó conquistas sociales, como la caja de jubilaciones y el Banco Municipal", fustigó.

En ese sentido, José Luis Gramajo, quien fue tesorero del sindicato durante la gestión de Suárez, consideró que el alejamiento de Acosta permitirá el llamado a elecciones y una normalización del gremio. "Llegó una resolución del Ministerio de Trabajo pero no pasó nada porque Acosta se encarga de crear el conflicto por el conflicto mismo. Hará marchas y seguirá jugando con el tiempo. Los trabajadores no estamos habilitados para pedir un aumento porque no hay quien pelee por la situación", señaló. Y dijo que irán a la Justicia otra vez, "para sacarlo por la fuerza pública".

No retrocederá

Lejos de recular, Acosta anunció que marchará todos los jueves para solicitar que el intendente lo reciba.

"Sufrimos muchos años de desmovilización, en los que no hubo un sindicato. Tenemos un básico de $ 400: es una miseria", condenó. Y descartó un llamado a elecciones: "eso es lo que quiere el intendente. Cuando hubo, ganamos y nos robaron cuatro años de dirigencia", cerró, en alusión a que su triunfo en 2005 fue objetado en la Justicia, que luego convalidó su victoria.

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