Puesteros piden reducción de años para la posesión de tierras

Un proyecto para que pobladores de distintos departamentos del oeste provincial accedan a la titularidad de la tierra, convocó ayer a puesteros de esa zona para decir lo suyo en la Comisión de Legislación Social de la Cámara de Diputados.
Los visitantes, particularmente solicitaron que se reduzca de 40 -lo que dice el proyecto hasta ahora- a 20 los años de posesión de los campos para que se los regularice como legítimos propietarios.

El proyecto de Martín Borthiry (PJ) de "Crear un programa provincial de regularización de la tierra" en los departamentos de Chicalcó, Chalileo, Puelén, Curacó, Limay Mahuida y Utracán, tiene el objetivo de informar, registrar, analizar y regularizar los títulos y derechos de las personas que ocupan esos predios rurales.

La intención del diputado, expresada en un proyecto de ley, era que los beneficiarios fueran personas que a la sanción de la norma hayan habitado en forma continuada por más de 40 años los campos. Es decir que fueran "pobladores originarios o sus descendientes". El grupo que llegó del oeste expresó en cambio su convicción de que debiera requerirse 20 años de posesión para poder escriturar.

De 40 a 20 años.

Mabel Vavric, que representa a los puesteros de la zona de 25 de Mayo, les dijo a los diputados que hay casos de posesiones que se remontan a 1.800 y que "ya entonces pagaban pasturas al Gobierno nacional". Agregó que si no se modifica la norma en ese aspecto se podría producir "una expulsión masiva de puesteros", que hoy tienen permisos precarios del Ente Provincial del Río Colorado que de esa manera deja constancia que se adjudica la propiedad de las tierras aunque -aseguró- "jamás va a poner esas tierras en producción".

Otro viejo poblador, José Félix Martínez, puestero de Puelén, se sumó a esa objeción y además impresionó a los diputados al contar las peripecias que los pobladores deben hacer ante al avance de algunos poderosos, y sobre todo ante la falta de agua para alimentarse ellos y sus animales.

El autor de la iniciativa dijo que la invitación a los puesteros era precisamente para que dijeran su realidad y tener en cuenta sus reclamos. Se refirió al caso de Simplicio Albornoz que sufrió actos de violencia, y se comprometió a trabajar para que los puesteros puedan regularizar sus tierras y entonces sí poder participar de algún programa económico o acceder a créditos para que puedan desarrollarse.

La semana próxima los legisladores invitarán a representantes del Ente Provincial del Río Colorado para que también aporten sus ideas con respecto al tema.

Agua, el gran problema

Los testimonios de algunos puesteros en la Legislatura llegaron a ser conmovedores. José Félix Martínez hizo referencia a la falta de agua, líquido que tiene que trasladar por varios kilómetros para darle de beber a sus animales.

“Sin agua no hay vida”, dijo sin pretender ser filosófico. El hombre se quejó de que las perforadoras de la provincia no van a la zona, donde más de 20 pobladores necesitan de sus servicios, y denunció que hace un tiempo una de esas máquinas estuvo cuatro meses en un establecimiento rural, pero “no le dieron agua. Estuvieron todo ese tiempo cobrando viáticos pero no le solucionaron el problema al puestero”, completó.

Agregó Martínez que “hay una perforadora nueva guardada y no se utiliza porque al ministro (Abelardo) Ferrán se le ocurrió”.

Después un diputado aclaró que en realidad Ferrán lo que debe tener es un pedido de pobladores de la zona, pero que la responsabilidad de la perforadora debe ser del Ministerio de Obras Públicas. “La cuestión es que esa gente tiene un problema grave y no se le soluciona”, advirtió.

Por otra parte una mujer de la zona, Dorila Pino, se quejó de la prepotencia de algunos poderosos que llegaron a alambrar una ruta y prácticamente la obligan a vivir en lo que definió como una suerte de corral. Contó un hecho dramático, referido a su madre, que estaba muy enferma: “Para sacarla del campo tuvimos que llevarla en una carretilla hasta el alambrado y pasarla por encima”, explicó.

Demasiados problemas y un justificado reclamo de justicia social. Los diputados prometieron ocuparse.

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