Pese a que su presencia allí está prohibida, hay quienes llegan y se instalan todos los días. Si bien existen mayores controles, sostienen que otra solución es que la gente deje de comprarles.
RECORRIDA DE
INSPECTORES
La contadora Selva Moratto, referente de la Subsecretaría de Ingresos Públicos de la Municipalidad, advirtió que los inspectores encargados del área de Guardia Urbana recorren la peatonal todos los días para detectar a estos "puesteros". "Cuando los encuentran, hacen el informe y en compañía de la Policía les piden que desalojen el lugar, ya que no cuentan con permiso para estar allí. Esta es una actividad permanente, porque muchos se resisten a acatar la Ordenanza y vuelven al otro día", explicó en diálogo telefónico con EL LIBERTADOR.
La norma indica que la actividad de vendedores ambulantes está prohibida en la peatonal y en los 20 metros que rondan a cada una de las calles lindantes al paseo comercial. Sin embargo los peatones se encuentran siempre con los puesteros que estiran sus mantas y colocan las mercaderías en distintos sectores. Los más comunes son los que ofrecen CDs y DVDs, los pequeños artesanos y los vendedores de bijouterie, ropa, sandalias y ojotas.
En cada cuadra, tal cual detalló la funcionaria municipal, están dispuestos dos inspectores para llevar adelante el control. "Cada una de estas personas cuenta con un guía que es el encargado de informar a la Policía y solicitar la colaboración de forma preventiva si surge algún problema", agregó Moratto.
Respecto a la presencia policial, la contadora indicó que ninguno de estos operativos se realiza sin los agentes de policía para evitar agresiones de parte de los infractores. "Hace dos años tuvimos un caso fuerte de agresión y desde entonces dispusimos que sin los policías no se iba a proceder. No podemos exponer a los inspectores a esta clase de riesgos. De igual forma ellos toman registro de todas las situaciones que se dan en esa zona y la dan a conocer de forma inmediata a los superiores", expresó.
CONSECUENCIAS
La desobediencia de los puesteros es castigada con una multa, cuyo monto es determinado por el Juez de Faltas. Aunque también debe tolerar el secuestro de la mercadería que está ofertando.
"Tuvimos varios casos en los que se procedió según indica el protocolo y al día siguiente o al poco tiempo, el vendedor regresaba al mismo sitio. En esos casos, las multas que reciben son más elevadas, porque las infracciones anteriores están registradas y el Juez evalúa así la conducta del ciudadano", completó la profesional.
HAY LUGARES ESPECIALES
Finalmente, cabe mencionar que existen varios puntos en la ciudad dispuestos para la permanencia de estos comerciantes, conocidos como paseos de compras. El primero es El Puerto, ubicado en el inicio de la Costanera. Mientras que el otro es El Piso, del barrio San Martín, sobre la calle Bolívar. "Que no implica que debamos permitir su presencia en toda la peatonal. Los trabajos para evitar que esto suceda no van a parar en especial en esta temporada cuando aparecen en mayor cantidad", completó el referente del área municipal.
Complicidad con compradores
La Subsecretaría de Ingresos Públicos del Municipio capitalino señaló que otro de los problemas que se les presenta en la lucha diaria del control a los vendedores ambulantes es el hecho de que en muchos casos persisten en ir a instalarse en ese sector porque hay gente que les compra. "Es simple, no van a arriesgarse a ponerse ahí si no tienen demanda. Hay mucha gente que para y les compra sus productos. Aunque esto implique frenar en medio de la peatonal, provocando que el que viene detrás tenga que esquivarlos, o chocarlos. Lo digo porque lo vemos todos los días", relató.
Por otro lado, refirió que esta temporada es cuando más trabajo tienen, porque hay un repunte de puesteros en la zona. "Se vienen las fiestas y hay más demandas de artículos de pirotecnia y regalos, por eso van a aparecer mayor número de puesteros en esa zona. Esta es la causa de que comencemos a aumentar también los controles", finalizó.
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