La ciudad se consolidó como el principal puerto de la Argentina. La cuotificación de la merluza fue clave para el repunte del sector. La actividad mueve millones de dólares por año y ya está alcanzando los mejores niveles de la última década.
La nueva ley federal de pesca 24.922, que entró en vigencia el 1 de enero después de haber sufrido casi 12 años de postergación, fue clave para el repunte de la actividad. La ciudad resultó la más beneficiada al establecerse la cuotificación para la pesca de merluza hubbsi y otras especies, ya que le corresponde casi el 70% de las capturas que se hacen anualmente en el país.
Se estima que en Mar del Plata viven de la pesca más de 10 mil trabajadores en forma directa. El sector mueve entre unos 400 y 500 millones de dólares, según dijo Horacio Tettamanti, representante de la provincia de Buenos Aires en el Consejo Federal Pesquero.
"El Puerto pudo consolidar su protagonismo en el sector de la merluza y está recuperando la participación histórica. El gran paso adelante fue la cuotificación", sostuvo. Y afirmó que la ciudad se convirtió en el principal centro logístico de procesamiento de merluza y calamar.
A menos de un año de la crisis que afectó severamente a la actividad, el Puerto ya está alcanzando los mejores niveles de la última década. "La capacidad de recuperación fue extraordinaria", destacó Tettamanti.
En el repunte también influyó el desarrollo que tuvieron las empresas locales, que fueron "agresivas" en la compra de embarcaciones y en la penetración del negocio de la captura que originalmente estaba en manos de las compañías orientales y españolas.
Pese a los intentos de LA CAPITAL por conocer la opinión de los especialistas del sector, las cámaras pesqueras optaron por el silencio.
De acuerdo al censo industrial del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (Inidep), existen cerca de 170 plantas de procesamiento de pescado. La mayor parte se concentra en Mar del Plata, donde es elevado el número de trabajadores que se desempeña en tierra. Otro gran porcentaje lo hace en cooperativas de trabajo, lo que implica una alta precarización laboral.
Los trabajadores a bordo se encuentran distribuidos fundamentalmente en los puertos de la ciudad, Necochea, Bahía Blanca, Puerto Madryn, Puerto Deseado y Ushuaia, entre otros.
Los beneficios de la ley
La cláusula más importante de la ley pesquera es el Régimen de Administración por Cuotas Individuales Transferibles de Capturas (CITC), un mecanismo que otorgó previsibilidad a las empresas y trabajadores del sector y permitió preservar la sustentabilidad del recurso.
El régimen consiste en una concesión temporal del Estado a favor del titular de un permiso de pesca, que habilita a la captura de un porcentaje de la denominada Captura Máxima Permisible (CMP) de una especie determinada y cuya magnitud, expresada en toneladas, queda establecida cada año en función de esa misma CMP.
La ley le dio mayor preponderancia al Consejo Federal de Pesca, que tiene la facultad de reglamentar y dictar todas las normas necesarias para administrar convenientemente los recursos pesqueros mediante el otorgamiento de cuotas de captura por especies, buque, zonas de pesca y tipo de flota. El sistema de cuotificación, que viene siendo utilizado por los países de mayor explotación pesquera, surgió de un acuerdo consensuado entre los gobiernos de la Nación y la Provincia, el sector empresario y los trabajadores.
Como los permisos poseen una vigencia de 15 años, desde las compañías locales destacaron que ya no tienen incertidumbre a la hora de establecer sus negocios y afrontar nuevos proyectos. Otro de los beneficios del sistema es que todos los sectores pueden conocer cuál es el volumen de captura, con el objetivo de disponer el dispositivo industrial para su procesamiento.
En cuanto a los permisos de pesca, pueden considerarse como habilitaciones otorgadas a buques para acceder al caladero, ya que la pesca en cuestión sólo la pueden realizar aquéllos que tengan asignada una cuota determinada con antelación o en el caso de otras especies, que no son la merluza hubbsi, una autorización de captura.
A partir de la entrada en vigencia del régimen de administración, los titulares de las cuotas, dentro de un plazo de dos años, deberán acreditar ante la autoridad de aplicación la suscripción de los convenios colectivos de trabajo que en su caso correspondan. Si hay incumplimiento, el Consejo Federal podrá tomar las medidas correspondientes, incluyendo la suspensión de asignación de CITC como máxima sanción.
Según cifras oficiales, la pesca de la merluza creció en el país de 90.000 a 270.000 toneladas en los últimos años, hecho que desde el Gobierno nacional atribuyeron a los cambios impulsados por el Estado para regular la actividad. La merluza y el calamar representan más del 70% de las capturas totales del caladero argentino. Estas mismas especies, junto con el langostino, suman cerca del 80% del valor de las exportaciones.

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