Descendientes de pueblos originarios se reunieron al amanecer, al primer rayo del sol se escucharon los armoniosos sonidos de trutrucas, pifilcas y kultrunes.
Las banderas flamearon con gran fuerza y el viento fresco de la mañana acariciaba el rostro de los participantes que por primera vez se reunían para agradecer a la madre tierra por el año, por la familia, por el respeto y la paz social.
Los apellidos de pueblos originarios presentes fueron: Epullan, Nahuelquir, Antieco, Paillaqueo, Meliñanco, Cayecul, Tranol llanquinao, Urrutia, Epulef y Guanqueche.
La iniciativa estuvo a cargo de los profesores Moisés Meliñanco y Raúl Suárez Paillaqueo, acompañados por autoridades de la Fundacion Conociendo Nuestra Casa.
El gesto de “Respeto y Cariño”, lema de esta organización de la sociedad civil, estuvo a cargo de los jóvenes monitores que se sumaron a la ceremonia bajo ese marco.
Ellos son: Nahir, Candela y Emiliano Soria, Cristian Giménez, Ignacio y Aldana Gómez, Brenda Santana y Paula Soto, adolescentes entre 11 y 15 años que fueron los primeros en llegar al lugar de encuentro a las cinco y media de la mañana.
Más tarde, en la sede en construcción de Conociendo Nuestra Casa, todos los descendientes de pueblos originarios se presentaron y cada uno compartió su historia de vida, lugar de nacimiento, las visicitudes vividas por sus abuelos hasta llegar a radicarse en Puerto Deseado.
El profesor Moisés Meliñanco enseñó a contar hasta 10 en lengua mapuche, más tarde los descendientes de pueblos originarios y los monitores de la Fundación, firmaron una réplica de la Bandera “Mapuche Tehuelche” como recuerdo del primer encuentro, para finalizar con emotivas canciones propias del Pueblo originario.
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