Puente Belgrano: 39 años de conexión, colapsos y urgencias

Puente Belgrano: 39 años de conexión, colapsos y urgencias
Ayer se cumplió un aniversario más de la inauguración del puente que une Corrientes con el Chaco. Fue construido en cuatro años y medio. En promedio, más de 10 mil vehículos lo pasan diariamente. Pero el movimiento durante el verano supera los 20 mil vehículos.
El puente interprovincial General Manuel Belgrano está a un pa-so de llegar a las cuatro décadas como una de las conexiones más importantes de la región y el Mercosur, lo cual acrecienta la necesidad de avanzar lo antes posible con el proyecto de construcción de un segundo viaducto entre Corrientes y el Chaco.

Ayer se cumplieron 39 años de la habilitación del puente que une dos de las principales capitales del NEA y en promedio lo cruzan unos 10 mil vehículos: de ese total de rodados que transitan el Belgrano, un 30% son camiones, según se estima en organismo oficiales.

Sin embargo, el movimiento en domingos de verano, más que nada después de mucha afluencia a las playas del Paso, esa cantidad de vehículos puede llegar a superar los 20 mil, como ya ocurrió en enero último.

Por el momento, el desempolvado proyecto de construcción de un segundo viaducto sigue estancado en la fase inicial y aún sin que aso-me una vía de financiamiento. Las actuales administraciones provinciales se pusieron de acuerdo en retomar el impulso oficial, pero hasta ahora sólo avanzan en el terreno de las intenciones.

El puente Belgrano fue una de las megaobras más trascendentales en la región y fue construido en cuatro años y medio. Lo inauguraron el 10 de mayo de 1973 ba-jo la gobernación del general Roberto Pablo Tiscornia y la presidencia del teniente ge-neral Alejandro Agustín Lanusse. Del acto también participó el gobernador electo Julio Romero (PJ).

Tanta fue la dimensión de esta obra, que se utilizaron 100.000 metros cúbicos de hormigón utilizado en la obra, como también 10 mil toneladas de acero estructural, en barras.

El 10 de mayo de 1973 unos 15 mil vehículos lo pasaron por primera vez y para ello formaron fila por decenas de kilómetros, tanto del lado correntino como del chaqueño. De esa manera se rompía el aislamiento de la Mesopotamia y más tarde esa obra se constituiría en una conexión clave para el Mer-cosur, con el intenso intercambio comercial y turístico.

Hoy crece la necesidad de avanzar con la construcción de un segundo puente, teniendo en cuenta que la obra al menos demorará un lustro y ese no es un dato menor ante las urgencias actuales.

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