El municipio intimó a la empresa constructora a modificar barandas y a corregir un marcado desnivel.
La construcción de la estructura se comenzó a proyectar después del primer desborde del río Tartagal, en 2006, pero recién hace 10 meses se inició la obra que estuvo a cargo de la UTE Homaq INMAC y que forma parte de un proyecto integral de canalización y reencausamiento del cauce. El puente fue elevado más de 2 metros para evitar que impida el normal escurrimiento del agua que proviene de la alta cuenca del río y que arrastra gran cantidad de sedimentos. Con ese objetivo, y para permitir que la estructura cuente con una abertura mayor, fue ensanchado en casi ocho metros.
Los tartagalenses esperan la habilitación del paso que, si bien evitará que los sedimentos queden en las bases del puente, tiene fallas. El municipio intimó a la compañía a realizar modificaciones, ya que las barandas de los laterales tienen menos de un metro de altura y a la vista -se explicó- parecen frágiles e incapaces de soportar el mínimo impacto. Lo más preocupante es que "al elevar el puente la avenida Packam quedó a un desnivel marcado en relación con el puente, transformándose en una rampa".
También se solicitaron reductores de velocidad. Se espera que las obras estén listas para el día de la habilitación.
Lejos de modificar la primera cuadra de la avenida 20 de Febrero y la primera de la calle Carlos Packam, para adaptarlas a la altura del nuevo puente, no se hicieron mejoras en los dos accesos: "Ahora es una rampa mortal, de grandes dimensiones, por la que fácilmente podrían volar autos, camionetas o motos", se indicó.
El intendente Sergio Leavy indicó que desde el municipio "ya se ha pedido a la empresa que construya reductores de velocidad en los dos accesos al puente, porque es muy peligroso. También solicitamos que cambien barandas porque creemos que no presenta la seguridad que la nueva estructura requiere. Estimamos que para el día de la inauguración y antes de que el tránsito sea nuevamente habilitado quedarán subsanados los problemas".
UN OBRERO TRABAJA EN LA PLATABANDA DE LA NUEVA ESTRUCTURA.
UN OBRERO TRABAJA EN LA PLATABANDA DE LA NUEVA ESTRUCTURA.
Leavy explicó también que en el otro puente ubicado sobre calle Sarmiento y que lleva directamente hacia la plaza de Villa Saavedra, la pavimentación comenzó en la cabecera sur. "Era un tema pendiente y que generaba preocupación, pero ya nos anunciaron que se comenzará a pavimentar. Una vez que se habilite el puente de avenida Packam, el tránsito quedará ordenado en toda la zona céntrica y un barrio tan importante como Villa Saavedra estará integrado definitivamente al centro de la ciudad", explicó el intendente norteño.
A lo largo de unos 2.000 metros y en los dos laterales del puente ya se inició la construcción de las costaneras, que tienen por objeto impedir que nuevamente se produzcan asentamientos ilegales a la vera del río. Las viviendas construidas en las riberas, sumadas a la fragilidad de los suelos, han provocado un impacto ambiental severo, generando desbordes en las dos riberas que ya afectaron a un centenar de casas.

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