El gobernador, Alberto Weretilneck, pateó el tablero político y las piezas corren a reacomodarse. Es que el mandatario, confió a ANB que “probablemente” se afilie al Partido Justicialista antes de fin de año. A nivel provincial, el cambio de signo político con fines de reelección, obliga al PJ a redefenir su relación con el mandatario y tomar posición.
La versión indica que en el marco de la estrecha relación que Weretilneck mantiene con Nación, durante una reunión con el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, la propia Cristina Fernández de Kirchner se habría sumado al encuentro, y habría “reivindicado” el proyecto Justicialista y a Pichetto. Weretilneck reaccionó y habría comprometido a afiliarse al PJ, antes de fin de año, según detalló el diario Río Negro.
En Bariloche y a un cronista de ANB, el mandatario confirmó tibiamente que se afiliará al PJ porque “siempre” compartió la “ideología del movimiento popular y nacional Justicialista”.
Para el Frente Grande local, la determinación de Weretilneck, implicaría un contundente revés. Durante los días en los que los referentes locales esperaban el respaldo del máximo exponente del partido, tras las duras acusaciones del Intendente Omar Goye (a los concejales y al propio Gobernador), Weretilneck buscó templar el conflicto con una pobre defensa de sus copartidarios, y apelando a “los acuerdos” y el “consenso”.
Tras difundirse la confirmación de la versión que rumiaban frentegrandistas y justicialistas, el concejal Valeri, consultado por los medios, buscó sosegar los ánimos y puso en duda la posibilidad de que el primer mandatario de la Provincia abandone al Frente Grande.
En tanto, Goye parece haberse anoticiado de la estrategia política de Weretilneck, recién el día de ayer, o no habría cuestionado al Gobernador y su actual partido, “por no respetar el alineamiento al que el PJ sí acata a nivel provincial”. Es que Goye desconocía que el Gobernador pronto sería un “compañero” con todas las letras. Situación que bosqueja un buen panorama para Goye, porque los “opositores” frentegrandistas a nivel local, ya no contarán con el férreo respaldo de su máximo referente y de quien conduce los destinos de la Provincia, desde la muerte de Carlos Soria.
El tema reviste aristas peculiares. Resulta extraño que en pleno ejercicio, un funcionario se mude de partido. Sólo cabe especular con la construcción de un poder que Weretilneck no ostenta y con una estrategia a futuro.
Así, un precipitado mapa político 2015 comienza a esbozarse y aquellos gestos de “independencia” política de Weretilneck sobre el PJ, se ven desdibujados frente a esta concesión de bandera partidaria que el Gobernador está dispuesto a ofrecer por su pertenencia a rajatabla al proyecto nacional, y por su ya indisimulable interés en ser reelecto en 2015. Suerte que estará atada al resultado de la actual gestión y a que los propios pejotistas (de todas las líneas) se lo permitan. Una jugada ya criticada "sotto voce" por algunos, pero aparentemente estudiada por el senador Miguel Pichetto y la propia CFK.
Que Weretilneck haga “buena letra” acatando determinaciones del PJ, será crucial para su futuro político, tanto o más que una buena gestión. Sutileza y diplomacia, evitar personalismos.
Sin dudas, si de cambios estructurales se habla, dos mandatos, aportan el tiempo suficiente para concretarlos, para bien o para mal. Así lo demuestra la Historia y el matrimonio Kirchner.
Este lunes, se pudo dilucidar la estrecha relación CFK-Weretilneck tras el ameno cruce que vía teleconferencia mantuvieron la Presidenta de los argentinos y el Gobernador de los rionegrinos, durante la entrega de las 270 viviendas en Bariloche. Entre sonrisas y mutuo apoyo discursivo, ambos dejaron entrever la calidad del vínculo que mantienen. “Alberto”, repitió la Jefa de Estado, en repetidas ocasiones para dirigirse a Weretilneck.
Con la importante confirmación de Weretilneck, la palabra lealtad entró en juego, lealtad al Frente Grande o a la “ideología” que Weretilneck dijo ayer “compartir desde siempre”. Serán los frentegandistas los encargados de juzgarlo pero, sin dudas, la foto del Gobernador sonriendo a una cámara y gesticulando la V de la victoria, podría resultar ofensivo y fuera de tiempo y contexto. Es que justamente el tiempo para el anuncio no cuaja con el escenario político. Bien podría haber esperado a una fecha más cercana a la del “pase” para evitar restar respaldo a los referentes locales del Frente Grande. Pero, “existen dirigentes de categoría en el partido, como para que puedan seguir solos”, explicó Weretilneck ayer. “Seguirán solos”, insistió.
No existe dilema, el Gobernador ya evaluó los costos políticos de esta arriesgada jugada, con la certeza de que Pichetto repetirá período en el Senado -tal como lo adelantó ANB- y contará entonces con un aliado para la cimentar el escenario político propicio para construir poder y llegar a la gobernación de Río Negro en 2015. Esta vez, bajo el sello del Justicialismo. Así, la sociedad “Weretilneck-Pichetto” se oficializará y el partido mayoritario del FpV incorporará a sus filas a un interesante dirigente, sumamente comprometido con el modelo nacional y popular. Esa formalidad del acuerdo entre ambos dirigentes, estará atada a que Weretilneck logre o no, suplir la legitimidad de origen que nunca tuvo (porque llegó a la gobernación tras la muerte de Soria) con legitimidad de ejercicio en lo que le queda de gestión.







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