Así se expresó Ezequiel Serra, quien lucha por retener a "Juli". Se trata de una niña que se encuentra bajo su cuidado de manera fáctica, tras haber sido abandonada en un basural.
26.12.2012 | 17:00 hs. · Autor: ML · Fuente: Notife/LT9
“Juli” no llega a los tres años. Por estos días se encuentra en el centro de una compleja situación mientras se define su futuro. Tiempo atrás fue hallada en un contenedor de basura, tras lo cual la Justicia determinó que permanecería con una familia sustituta o de tránsito en tanto se resolviese definitivamente su adopción. En tales circunstancias, la niña comenzó a ser asistida por un segundo matrimonio con el que finalmente se quedó, aunque de modo irregular. Ahora, un tercer matrimonio obtuvo la tenencia legal –es decir, la adopción definitiva–, al cual debiera ser entregada en las próximas horas.
La compleja situación –dado el cruce de derechos y de reclamos– se plasmaba en una manifestación que tenía lugar esta mañana frente a los Tribunales de Familia de nuestra ciudad. Allí se congregó un número importante de vecinos, allegados y amigos de la familia que hasta ahora acogió a “Juli”. Entre ellos se encontraba Ezequiel Serra, quien sería su padre de amor, en cuyo hogar, la pequeña creció, se relacionó con amiguitos, obtuvo su DNI y hasta fue bautizada.
En diálogo con LT9, Serra fue categórico al expresar su sentimiento y demanda: “Lo único que pedimos es que nos escuchen, por favor, que interceda el Defensor del Menor, que alguien nos escuche. No puede ser que se haya tomado una resolución así, de un viernes a un miércoles, donde hay una menor que no está preparada para esto”.
En ese contexto, Serra aseguró que “María Julia está muy cuidada y resguardada”. E insistió: “No puede ser que no seamos escuchados y que seamos eliminados. Juli tiene 30 meses, y tenemos contacto con ella desde que tenía seis meses. Se hizo una relación de amor que es propia de la naturaleza”, enfatizó. En tal sentido, consignó que él y su esposa “estamos casados, tenemos la inscripción al Registro, tenemos el escrito del Defensor del Menor y tres pedidos de guarda, tenemos presentado la relación que tenemos con María Julia desde el primer día, y todo está acreditado en el expediente”, sostuvo al dar cuenta de los pedidos pertinentes con fines adoptivos realizados.
La clave, el tiempo
Frente a las singulares características del caso, por su parte, la especialista en Derecho de Familia María Magdalena Galli Fiant consideró que “el sistema legal que rodea a la adopción se ha hecho mucho más complejo en estos últimos años. Al ser más complejo, intervienen muchos más actores administrativos y el conocimiento que tienen la gente común es muy poco, y los operadores fallamos en la transmisión. Hoy en día, vemos que las familias sustitutas, u hogares de tránsito, reciben a un niño transitoriamente. Podríamos decir que en preparación para una adopción que tendrán otras personas, dado el Registro Único con fines de Adopción que rige en la provincia”, distinguió la docente de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales (FCJS) de la UNL, también en comunicación con LT9.
Desde la perspectiva de la académica, “el factor tiempo es fundamental” ya que el niño “no puede estar más de un año y medio en un hogar de tránsito”. Y ponderó al respecto que “es un sistema positivo porque es un alternativa a la institucionalización –esto es, al envío a un asilo o institución similar–, pero esta niña ha estado en un grupo familiar distinto. Puede que estén fallando los controles del órgano administrativo”.
Galli Fiant hizo hincapié, a propósito, en que “el tiempo es el afecto y es el tiempo en el que se van echando raíces. Las familias de tránsito tienen que estar formadas para el desprendimiento, tenemos que saber que los hogares de tránsito cumplen esta función. Y el órgano administrativo tiene que bregar para estas situaciones sean breves”, concluyó.
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