"No se puede gobernar para cámaras empresarias y fingir que el vecino no existe"

Vecinos de Punta Mogotes cuestionaron un proyecto impulsado por el gobierno de Pulti por el que se busca dar a las empresas constructoras la posibilidad de construir un 30% más en ese sector, lo cual implica hasta diez pisos en la costa y hasta cinco pisos hacia el interior del barrio. “Estas normas sólo persiguen la habilitación de un negocio millonario para unos pocos amigos que pagan campañas, que son ajenos al barrio y del que no están exentas algunas actividades ilícitas”, advirtieron.
A través de una nota enviada a la redacción de 0223.com.ar, Jorge Tesán, vecino de Punta Mogotes, expresó que “lejos, muy lejos de registrar lo que ocurrió con la participación popular sobre el tema construcciones, el gobierno municipal vuelve a la carga e intenta restaurar los privilegios a la construcción que han generado la deformación de barrios enteros con consecuencias que apenas estamos avizorando y de eso se trata el expediente 1668 D-11”.

“Sencillamente, no se puede gobernar para cámaras empresarias y fingir que el vecino no existe. El proyecto, que no fue presentado a los vecinos, que no fue consultado con quienes marchamos hace unas semanas en repudio a medidas de este tipo ni a quienes cada vez más se oponen a ver la ciudad convertida en un bosque de cemento, sino que ha sido ofrecido con genuflexas reverencias ante el Colegio de Arquitectos, institución directamente interesada en que se lleve a cabo”, aseveró.

En tal sentido, consideró que “es más de lo mismo: no establece el estricto cumplimiento del Código de Ordenamiento Territorial, sino que, a partir del mismo, propone atajos que permitan burlarlo”.

“En el caso puntual de Punta Mogotes, se pretende regalar a los constructores la posibilidad de construir un 30 por ciento más, igual que antes de la suspensión de este privilegio en la costa y en los sectores R3, lo cual implica poder construir hasta diez pisos en la costa y hasta cinco pisos hacia el interior del barrio, comprometiendo seriamente la identidad del barrio, el asoleamiento, la intimidad y el entorno de las casas linderas y por ende, su cotización y tirando a la basura un patrimonio turístico de la ciudad como es el barrio de Punta Mogotes”, afirmó.

En ese contexto, sostuvo que “sencillamente, se trata de llenar la costa y hasta unas cinco cuadras hacia el interior del barrio de edificios cuyos departamentos, en definitiva, y como ocurre con los que se están construyendo, permanecen sin venderse en forma sospechosamente indefinida”.

“Reemplazamos los para algunos 'temibles' terrenos baldíos o propiedades emblemáticas del barrio por construcciones vacías, cuya causa será a la larga atribuida a normas de construcción erróneas que pretenderán, a la vez, habilitar otras normas que sí habiliten la construcción de departamentos que puedan venderse, cuando en realidad la municipalidad debería escuchar a los vecinos y crear condiciones de desarrollo del barrio a partir de su identidad”, reflejó.

Además, Tesán indicó que “estas normas sólo persiguen la habilitación de un negocio millonario para unos pocos amigos que pagan campañas, que son ajenos al barrio y del que no están exentas algunas actividades ilícitas”. “Nadie quiere venirse a vivir a Punta Mogotes para vivir como en el centro. Lo que hace falta para que nuevos vecinos vengan no son edificios en un barrio que tiene cientos de casas para ofrecer de acuerdo a su identidad, sino infraestructura”, dijo.

A su vez, reparó en que “nunca se habla, en términos de 'poner en valor' el barrio, de la construcción de escuelas, ya que las ya existentes no dan abasto con las vacantes que pueden ofrecer, las obras de pavimento, desagües, la instalación de una sala de salud, sucursales bancarias, etcétera”.

“No se piensa, ya que se baraja el argumento del miedo a vivir en una casa, que la mayor cantidad de viviendas va a demandar una comisaría 5º con mayor presupuesto y logística. No se habla, porque no se tratan las necesidades del vecino, sino las de los grupos empresarios de sospechosa connivencia con los más encumbrados sectores políticos de la ciudad”, completó.

En tanto, manifestó que “los vecinos vemos cómo los proyectos para beneficiar al barrio que hemos presentado, no han sido tenidos en cuenta”. “Tampoco el gobierno municipal, tan atento a la hora de intentar modificar la identidad del barrio, se ha mostrado igualmente presto a clausurar la obra ilegal del club Aldosivi en la Reserva Natural Puerto, que ni siquiera tiene el correspondiente cartel de obra, por lo cual se ignora quién es el responsable de la misma y de qué proyecto se trata”, agregó.

Frente a ese panorama, puntualizó: “Los vecinos de Punta Mogotes rechazamos cualquier intento de establecer privilegios por sobre lo ya normado en el Código de Ordenamiento Territorial y toda medida que redunde en la deformación identitaria del barrio; como también, reiteramos nuestro pedido de protección de la zona comprendida por la Avenida de los Trabajadores, Vértiz, Edison y Mario Bravo y que en ella se impida la construcción en altura, en el convencimiento de que una actividad que crece a tasas del 14% anual no precisa de exenciones y privilegios, y que la permisión de construir un 30 % de más otorgado durante diez años, no ha servido para generar un desarrollo claro de nuestro barrio, ni de la ciudad toda”.

Comentá la nota