No se puede ser más K que ella: la lección de Cristina a Scioli, que Paco debe aprender

El kirchnerismo fue mortal para el gobernador bonaerense y su realienamiento detrás de la presidenta fue una lección para el gobernador mendocino. Por qué Cristina frizó a Mendoza y no la ayuda financieramente. Por qué el boleto de micros costará 2,10 pesos y no más. Cómo hay que actuar en tiempos kirchneristas en medio de tanta carestía. Entrá y opiná.
por Jorge Fernández Rojas

En Twitter: @jfrojas

"Mis enemigos no son esos que hacen esas declaraciones a los que la presidenta los tiene bien junados…" Daniel Scioli, gobernador de Buenos Aires ayer, sábado 7, durante la conferencia de prensa que convocó para explicar el déficit financiero y la crisis política en la provincia más grande de Argentina.

Los dichos del mandatario bonaerense fueron los más esperados del fin de semana luego de una sucesión de declaraciones que buscaron socavarlo al menos en el ánimo para que empiece a pensar en renunciar. Es lo que califican, desde la vereda enfrente del gobierno de Cristina Fernández, como un operativo destituyente de parte de la presidenta quien se declara víctima de esa maniobra con cierta frecuencia.

Las encuestas fortalecen a Scioli cuando asume ese papel silencioso y aparentemente inerte ante los embates. Scioli lo sabe y este sábado 7, demostró con sus respuestas cómo se debe salir para adelante saltando la tentación de replicar el ataque de funcionarios que parecían actuar como mandaderos más que portadores de sus propios pensamientos. Está claro que el aparato K funcionó impiadosamente con de el ex motonauta.

Pero Scioli está hecho de amianto ya lo demostró siendo vicepresidente de Néstor Kirchner cuando aguantó a pie firme y en silencio una avanzada de la propia Cristina siendo ella senadora y primera dama. También dio prueba de esto cuando ya era gobernador y escuchó al mismo Néstor al ex presidente cuando le recriminó en un acto público por la seguridad en el territorio bonaerense.

Qué pasa en Mendoza

Ese panorama crítico y gigante envolvió también a Mendoza y nuestro gobernador quedó envuelto por más que todavía no se le pasó la resaca del Mercosur donde sintió que tocó el cielo con las manos.

El caso es que la luz amarilla que mantiene encendida el ministro de Hacienda Marcelo Costa por la situación financiera también debería advertir al Paco Pérez que su presente como gobernador y su futuro como referente político está enlazado con su pericia para enfrentar este momento que es preocupante.

Y el punto es cómo entra Paco en este mundo de Cristina. En ese micromundo donde entran muy pocos y sólo ella permite el acceso. Y no es ella precisamente quién llamará por teléfono a su elegido para darle instrucciones. La lógica K es otra. La verdad es que es un camino más complicado de lo que muchos creen. Pero si el gobernador no lo tiene claro será mucho más difícil para él llegar a esa meta. Y el problema es que dado este tablero inestable generado, en gran parte, por el propio kirchnerismo es necesario que Paco Pérez demuestre una definición que lo alinee con el gobierno nacional o caso contrario, que lo enfrente.

Conociéndolo a Paco está descontado que su objetivo es llegar al Olimpo pero el ascenso a veces nubla la visión y genera imágenes falsas de sí mismo. Si eso pasa su gestión no tendrá destino y la inanición política es un destino posible.

Esta conclusión que parece apurada y dramática está impregnada de un clima de tensión creciente marcado por distintos momentos ocurridos durante la semana pasada que sustentan este diagnóstico.

1- El mapa de la crisis financiera mostrado por el ministro Marcelo Costa señala que el país camina hacia un estado de alerta generalizada. Desde el punto de vista nacional esa decisión de demostrar la situación de Mendoza comparada con otras provincias es tomada como si nos quisiéramos salvar solos. El libreto de Costa fue puesto en escena en el ciclo especial de MDZ titulado como "La ecuación no cierra".

2- Las declaraciones difundidas por diario Uno del director de Rentas Claudio Gil fueron en la misma sintonía puntualizando que el nivel recaudatorio de Mendoza había superado al de la Nación en esta primera mitad de este año.

3- La misma aceptación de “arreglarse con lo propio” que esgrime Costa hace pensar que el crédito del Banco Nación por 200 millones de pesos tan necesarios para paliar el déficit no llegará por el momento y la demora a esta altura no parece una traba operativa sino más bien política. Esa sensación quedó luego de que el titular de la entidad financiera, el mendocino Juan Carlos Fábrega diera una charla para pequeños emprendedores donde su atención estuvo focalizada en el otorgamiento de créditos para el sector privado y no para el sector del Estado mendocino.

El último punto, en realidad, es más una consecuencia de los dos primeros. Veamos: el silencio público de Fábrega es proporcional a los comentarios públicos de Costa y sus colaboradores. Y en el mundo reservado del olimpo K resonó el malestar del camporista Axel Kicillof el viceministro de Economía, uno de los hombres más poderosos dentro de ese ámbito.

La ira de Axel

Desde esos despachos oficiales se escuchó la réplica del ríspido operador político y económico de Cristina. Señalan los informantes oficiales que fue el mismo Kicillof quien molesto por las declaraciones de los funcionarios mendocinos afirmó que si tan bien le iba a Mendoza con su recaudación de impuestos provinciales entonces no hacía falta la ayuda nacional.

Si esto trascendió es porque los circuitos de información kirchnerista funcionan y son mensajes directamente para Paco que pretende asomar la cabeza en un clima tenso con varias trincheras (provincias) con principios de incendio.

Es decir no se puede ser más kirchnerista que la misma Cristina. O sea no se puede ser más exitoso que la jefa. Hay que guardar recato y respetuoso silencio de acuerdo a la interpretación de Kicillof. Ella, la presidenta, tiene problemas de recaudación real y el crecimiento, en porcentajes, es inferior a la de Mendoza. La gran diferencia es que Pérez aplicó un ajuste en los tributos a principios de año y eso le redituó un 30 por ciento de incremento en la recaudación. En cambio, la Nación no aumentó los impuestos y está sintiendo la caída por los efectos de la crisis financiera traducida en inflación.

Está claro entonces porqué Cristina es indiferente con Mendoza y porqué Scioli volvió a su estado natural de callarse y en todo caso ponerse al lado de ella por más que tenga un ojo morado de los golpes que recibió la semana pasada de los que hacen de patovicas políticos de la presidenta, entre ellos el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación Julián Domínguez, el senador nacional bonaerense Aníbal Fernández y el mismo vicegobernador de Scioli, Gabriel Marioto.

Estos entretelones son de conocimiento necesario para entender entonces por qué los intendentes han decidido poner freno de mano a las obras públicas y que la misma provincia haya decidido parar algunas obras y condicionar el inicio al financiamiento.

La historia del boleto y la recurrente idea de instalar la minería sin hacerse cargo

En ese tren hay que observar un detalle sensible para cualquier mendocino de a pie. El martes 3, MDZ advirtió que el Gobierno local ya había decidido aumentar el precio del boleto de micros. La tarifa fijada, ratificada por el mismo Paco el viernes 6 en Uspallata, será de 2,10 pesos. Aunque en verdad si fuera por los técnicos oficiales y mismo gobernador tendría que haber llegado a un precio real de 2,50 pesos. Pero los mismos informantes oficiales remarcaron que hubo un mensaje de la Nación que frenó el ímpetu “tarifador” de Paco que se empeña en recaudar.

En tanto Paco aún no termina de digerir que si quiere llegar a la cumbre K con un pase directo debe encolumnarse detrás de las políticas nacionales estructurales como es la protección de los recursos naturales de los intereses externos al bloque sudamericano y de un desarrollo de la industria minera. Este párrafo parece redundante en este espacio. Pero la verdad es que esta situación parece no tener solución ya que el mandatario está tratando de modificar esa postura pero está tratando de convencer a los intendentes que hagan uso de la autonomía municipal para impulsar o no la actividad minera de acuerdo a su conveniencia o reclamo vecinal.

Esto no ha sido bien tomado por los jefes comunales ya que lo entienden como una esquive del mismo gobernador que no quiere pagar el costo político que significaría dar un giro sobre el asunto.

Por eso otra vez, de acuerdo a esta descripción está a mitad de camino porque de a poco han comenzado a tomar distancia de él los sectores internos del PJ que en son esenciales si hay que dar una ofensiva política para cambiar el rumbo hacia una modificación de la ley 7722 que mantiene restringida a la minería metalífera con procedimientos donde se utilizan sustancias tóxicas.

La bola de Cristina

De este modo en la bola de las predicciones de Cristina se mezclan los personajes afines y opositores. Allí giran los influjos terribles del poder K que hicieron flaquear a Scioli y el frente frío que le aplicó a Mendoza. Paco deberá entender que si quiere seguir siendo kirchnerista el papel de protagonista a Cristina no le gusta en una etapa de crisis para su gobierno. Pero la presidenta jamás lo llamará para decírselo sino que se lo hará saber con sus mensajeros letales.

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