La ministra defendió las obras culturales de la gestión Binner.
En ese sentido la funcionaria se mostró "muy convencida" de la eficacia de "la tendencia mundial, en la que yo y todo el equipo está trabajando, de hacer espacios culturales de un nuevo tipo que de ninguna manera subestima lo que ya tenemos". De ese modo se refirió a la "suma" de nuevos "lugares de participación donde la gente construya, haga se forme y no haya diferencias entre el juego, el aprendizaje, la capacitación para el trabajo".
Así mencionó el caso del Puerto de la Música que se levanta en Rosario y la Fábrica Cultural en el Molino Franchino que comenzó a construirse en capital provincial: "Más cultura al paso que ponga en el territorio la utopía posible de convivir", dijo.
"¿Por qué Santa Fe no puede tener un espacio que una los oficios materiales con la belleza, con el arte, la estética, los colores?", se preguntó. Asimismo señaló que "Santa Fe es la ciudad que más se merece la unión de los oficios y el arte", y que precisamente los proyectos enumerados anteriormente "van a ser de los santafesinos, coordinados por santafesinos y le van a quedar a los santafesinos".
La funcionaria subrayó que "cultura es espacio y tiempo" y no "un concepto abstracto". Si bien reconoció que "tenemos enormes dificultades", indicó que "no podemos poner coto al juego de los niños. En la dificultad no se puede decir gasa sí y juego no. En la dificultad no se puede decir asistencialismo para la necesidad sin belleza" agregó.
Además calificó como "catastrófico" que "la generación que se anuncia en la vida no vaya a tener nada vinculado con la belleza que tienen los pueblos", entendida por supuesto como Cultura y precisamente acotó que "el Molino es eso: una gran fábrica donde se fabrica desde juguetes a software y no es un lugar donde se ven espectáculos sino que se produce todo este tipo de cosas, incluso en cooperativas".
Con respecto al Puerto de la Música, se quejó de que se hable de una "obra faraónica" que, en realidad está avalada por "una fundación privada donde la gente apoya de diferentes maneras para que se haga. Es una obra de igualdad que a partir de la música hace un complejo de ciudadanía e inclusión" añadió.
Finalmente cargó contra todos los que manifiestan malestar por la prioridad que se le da a estos trabajos argumentando que "las obras culturales se critican porque no se entiende lo que es la cultura para la gente. Se cree que es algo superfluo al que se llega después de muchas cosas" concluyó. (La Capital)
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