Comunidades de diferentes puntos de Chubut recibieron fondos que les permitirán perforar y crear infraestructura para enfrentar la falta de agua, lo que pone en crisis sus subsistencias. Una comunidad de la meseta denunció que las tareas de exploración en el marco del proyecto Navidad consumieron el agua de mallines y otras fuentes.
Sonia Ivanoff, responsable de la cátedra, informó que los pueblos representados allí encontraron soluciones conjuntas a un problema común. Es que con el asesoramiento de dicha cátedra, crearon los proyectos con los que buscaron el financiamiento que permitirá soluciones problemáticas como la falta de agua o su escasez.
Así gestionaron los proyectos comunitarios de autogestión, para proveerse de agua. Ya son nueve las comunidades que consiguieron fondos para realizar perforaciones, o construir repositorios para el almacenamiento de agua. Las comunidades pertenecen a la zona de Sarmiento, de Nahuelpan en Esquel y de la Meseta.
Alberto Cifuentes de la comunidad territorial Willimapu Che afirmó que vive a unos 120 kilómetros de la zona urbana de Sarmiento. “Sufrimos la escasez del agua, y esto se agravó porque hace 5 años nos ataca fuertemente la sequía. Yo vivo en esa zona hace 65 años, desde que nací. Hoy crío lanares y caprinos y vivo de eso por eso para nosotros es muy importante almacenar el agua y hoy vemos que estos proyectos están prácticamente cristalizados”, comentó.
LAS MINERAS
Fabiana Lefemi también planteó el panorama de su comunidad, ubicada a 255 kilómetros de Esquel, en la meseta norte.
Indicó que la situación del agua se endureció con el inicio de las actividades de perforación de las mineras en esa zona. “Secaron las fuentes de agua, los mallines y otras pequeñas fuentes. Además, el año pasado el gobierno provincial, realizó en noviembre, un plan de perforación, hicieron unas perforaciones y encontraron agua pero no podemos usarlas porque las dejaron con candados. Nunca más volvieron para decir cómo van a continuar con ese plan de perforaciones”, criticó.
En este contexto planteó que las comunidades ven que la idea de autorizar la extracción minera en esa zona ya es un problema. “Nosotros vemos que todas las leyes que nos protegen, como la del derecho a decidir sobre lo que se quiere hacer en nuestro territorio son violadas”, cuestionó Lefemi.
DERECHOS
Desde la cátedra se recordó que las comunidades debieron afrontar un largo camino para el reconocimiento y respeto efectivo de sus derechos y libertades fundamentales. Durante la década de los 80 se logró abandonar la visión integracionista y de asimilación que imperaba y dar un giro hacia una nueva forma de comprender a los pueblos indígenas, su cultura y cosmovisión.
Esto se produjo con la adopción de dos instrumentos internacionales.
Herramientas tales como el Convenio 169 de la OIT (Organización Internacional del trabajo) sobre los pueblos indígenas y tribales en países independientes, en 1989, y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos Indígenas, en 2007.
Estos instrumentos se refuerzan mutuamente con el objetivo de mantener y fortalecer, en particular la cultura, formas de vida e instituciones de los pueblos originarios del mundo.
“En nuestro país, y en la provincia de Chubut, todos estos derechos fueron receptados en sus Constituciones. A pesar de ello hoy se sigue sesgando, discriminando y teniendo una visión sectaria de los pueblos, a quienes el derecho hoy los reconoce como pueblos preexistentes a los estados. El Estado debe ser garante de estos derechos, a pesar de ello hoy debemos reunir una serie de requisitos para poder acceder a proyectos, que tan sólo deben garantizar nuestro ‘buen vivir’ en nuestros territorios”, afirmaron.
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