El historiador habló a sala llena. Revisó las posturas históricas hacia los indígenas y presentó su proyecto de construcción colectiva para la Mujer Originaria.
El destacado historiador llegó en el marco de una actividad organizada por la Comunidad Mapuche Urbana Pillan Manké, Jácara Colectiva Feminista, Productora Intercultural Nutram Neyen y Apdh Delegación local. Cuentan con la adhesión de Suteba – CTA Olavarría, la Facultad de Ciencias Sociales (Unicen) y Macondo Creativa Mutual de Arte Popular, en conmemoración del "Día de los Pueblos Originarios" que será este lunes.
Bayer leyó e interpretó documentos estatales y escritos de próceres de la historia nacional en los que se referían a los pueblos originarios: desde 1810 con las posturas de Manuel Belgrano, del Cabildo y la Asamblea del año XIII estableciendo la libertad de los pueblos indígenas en territorio del entonces Virreynato del Río de la Plata, hasta las descripciones y proyectos de Domingo Sarmiento y Julio Roca a principios de 1900 con las propuestas de eliminación de quienes consideraban "salvajes".
La charla se concretó en el salón de sesiones del Concejo Deliberante con la asistencia de gran cantidad de público, que colmó el recinto y obligó a ocupar los pasillos del Palacio Municipal para poder oír la disertación de Bayer.
La idea que rigió el encuentro fue la de que la igualdad es la base de la libertad. Y en ese sentido, leyó (y propuso que todos relean) escritores como Esteban Echeverría, Alexander Von Humboldt y Juan Bialet Massé, en un recorrido que parte de la reivindicación de los derechos de los pueblos originarios y su reconocimientos en símbolos urbanos para llegar a la defensa de las luchas obreras libradas desde fines de XIX.
Las consideraciones de Bayer abarcaron temas muy amplios que convocaron el aplauso de los presentes: el hambre y la pobreza, el cuestionamiento al "progreso" como justificación de decisiones políticas, sugirió dejar de lado la conmemoración del 12 de octubre (y su reemplazo por el 19 de abril o el 11 de octubre) y sacar el monumento a Julio Roca que se ubica en Capital Federal para reemplazarlo por el de la Mujer Originaria.
Sobre este último punto refirió que su proyecto fue rechazado por la Legislatura porteña: "mi proyecto fue rechazado con el argumento de que en la historia hay que mirar hacia adelante. Vamos a seguir luchando, por eso propongo que allí se haga el monumento a la Mujer Originaria porque en su cuerpo se originó el mestizo y el criollo", afirmó. Y agregó que un estudio de la carrera de antropología de la UBA da cuenta de que el 61% de los argentinos es descendiente de indígenas, "teniendo ese monumento ahí (por el de Roca) estamos insultando a la mayoría de los argentinos", consideró por el impulsor de "la conquista del desierto".
La exposición del historiador se completó con anécdotas personales sobre sus descubrimientos y la difusión de los hechos históricos "que no se enseñan en las escuelas" y los "castigos" que le han valido estas acciones, como en 1963 cuando fue encarcelado en una unidad de detención de mujeres por proponer cambiar el nombre de la localidad de Rauch al considerar que el patronímico proviene de un "genocida como el coronel Rauch, contratado por (Bernardino) Rivadavia para eliminar a los indios Ranqueles en 1826".
La revisión histórica de Bayer puso en relación la exterminación de indígenas con el reparto de tierras, y consecuente nacimiento de los latifundios, para quienes hacia 1900 integraban la Sociedad Rural Argentina, cuyo origen estableció en la Sociedad Restauradora fundada por Juan Manuel de Rosas en 1834. Asimismo, dejó en claro que la eliminación de la esclavitud, proclamada en 1813, quedó violada hacia 1879 cuando los indios tomados como prisioneros por Roca fueron "regalados" para diferentes tareas a familias de Buenos Aires y destinados a obras de construcción y a plantaciones, para que se desempeñaran como trabajadores, pero sin recibir pago.
Durante el relato y el recuerdo de hechos puntuales de la historia nacional y latinoamericana, Bayer mostró la crueldad en el tratamiento hacia los habitantes originarios, pero también hacia los rivales políticos, con matanzas y asesinatos que se fueron ocultando o suavizando en lo que se da en llamar la "historia académica".
"¿Qué nos pasó en la Argentina para pasar de la carta de (Manuel) Belgrano en 1810 donde reconoce los derechos de los pueblos originarios hasta la presidencia de Roca en 1913?", se preguntó el historiador en el cierre de su exposición para mostrar el cambio de principios que sufrió la historia que aún mantiene una deuda por el reconocimiento a quienes poblaban las tierras antes de la llegada de los europeos, una reivindicación que debe ser a la vez económica y política, simbólica y moral.
Monumento a la Mujer Originaria
El monumento a la Mujer Originaria es un proyecto que impulsa Osvaldo Bayer para construirlo en bronce, sin financiamiento estatal. El objetivo es que sea una obra colectiva, y para ello se realiza una colecta de llaves y pequeños elementos de bronce en todo el país.
Bayer adelantó que el proyecto general es que además, se construyan el monumento a la Mujer Africana y a la Mujer Inmigrante. Para el historiador, las tres mujeres constituyen la base de la sociedad argentina, según expuso brevemente hacia el cierre del encuentro, en el que cantó Alba, de la localidad de Lobos, dos temas en castellano y en quechua y, también, se proyectó el video del proyecto del monumento y Bayer recibió el reconocimiento de "visitante ilustre" entregado por el Concejo Deliberante.
En Olavarría, los centros de acopio de llaves son la Escuela Media 4 ubicada en calle 5 y Colella de Hinojo (horario escolar) y la fotocopiadora de la Facultad de Ciencias Sociales de Del Valle 5737 (de lunes a viernes, de 8 a 22).

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