El pueblo promesero emprendió su camino de fe a los pies de Itatí

El pueblo promesero emprendió su camino de fe a los pies de Itatí
Con el patrono en andas, miles de fieles dieron inicio a la centenaria manifestación hacia la basílica de la Madre. Monseñor Andrés Stanovnik partió en un carro convirtiéndose, de esta manera, en el primer obispo en participar en esta peregrinación.

Con las primeras luces del alba el tradicional repique de campanas de la parroquia de San Luis del Palmar irrumpió la típica tranquilidad del pueblo que congregó a una multitud de fieles que partió ayer a las 8 en peregrinación hacia la basílica de Nuestra Señora de Itatí. De esta manera dio inicio al triduo de Preparación y celebración del 112º aniversario de la Coronación Pontificia de la Virgen Morena. Por primera vez, un obispo se unió a la manifestación de devoción popular.

“Este año deseo compartir con ustedes esta peregrinación y hacerla del mismo modo que lo han hecho tantas generaciones de sanluiseños y ustedes continúan realizándola con tanto amor y tanto empeño dándole esplendor y belleza al culto de la Virgen Morena”. Asimismo Stanovnik expresó que en esta ocasión especial quiso darle un significado importante y por ello eligió a una familia para marchar junto a ella. “Y para resaltar el valor del matrimonio cristiano y la familia quería que me acompañara una familia sanluiseña, a la que agradezco de antemano que me acompañara”, fueron las sensibles palabras de monseñor Andrés Stanovnik, arzobispo de Corrientes que expresó minutos antes de subirse a un carro preparado especialmente para él. Con vestimenta religiosa y poncho celeste, la máxima autoridad de la Iglesia se sentó junto a Ramón “Cambá” Zalazar que coincidentemente disfrutó también de su primera experiencia en esta centenaria travesía rumbo a la Basílica de la “Virgen Guaraní”. Además viajaron junto a él la familia sanluiseña integrada por Ramón Zalazar, Elida Ramírez y una de sus hijas, Agustina, de 6 años.

El destino final será la celebración de la Coronación Pontificia de la Patrona de Corrientes, hecho que se conmemora el 16 de julio de cada año.

Es por ello que las calles del pueblo se colmaron de peregrinos que irán a pie, a caballo o en carro en una edición más de esta demostración de fe, estirpe y sentimiento tradicionalista tan característico de esta provincia. Cumpliendo una centenaria promesa, y animados con el lema: “Porque hemos creído, somos pueblo peregrino: revisemos nuestra fe”, y tras las emotivas palabras del Arzobispo, más de 100 mil fieles marchan por el largo y sacrificado recorrido, que concluirá el sábado con el arribo al pueblo mariano.

Entre cánticos y animaciones un importante número de jóvenes integraron el grupo de peregrinos de a pie que escoltaron la imagen de San Luis Rey de Francia. Más de 10 kilómetros de peregrinos colmaron las banquinas a caballos y en carretas protagonizando uno de los espectáculos más destacados de la expresión religiosa. Muestras del acervo cultural de la región abundaron durante la travesía, chamamé, mate, chipacitos y por qué no alguna bebida espirituosa, amenizaron el comienzo del recorrido, que estuvo acompañado por presencia del sol que paulatinamente tornó cálido al día.

Tras largas horas de peregrinar, la primera parada permitió el almuerzo, en las abundantes carretas que nutrían el paisaje de la multitudinaria marcha religiosa, se podía advertir la existencia de asado, pollo charque, chorizos y otros embutidos de factura artesanal que le agregaron más características típicas del Nordeste al campestre mediodía en la ruta.

Por la tarde, cerca de las 18, la extensa columna de fieles llegó hasta el Parador del Padre Gallardo, fundador del tradicional predio. Luego, en un altar especialmente montado, se realizó la santa misa presidida por monseñor Stanovnik. Allí se realizó una cena multitudinaria para compartir con aquellos peregrinos a quienes a diario les cuesta lograr su avío diario. Para ello se realizó un exquisito guiso de arroz y fideos para unas mil personas a cargo de los voluntarios del paradero.

Comentá la nota