Después de una semana digna de cualquier película de terror, con térmicas por encima de los 40 grados, cortes de luz diseminados a lo largo y ancho de la ciudad y piquetes de protesta por los apagones producidos por fallas en las redes de media y baja tensión, la Empresa Provincial de la Energía (EPE) pudo recién ayer normalizar la situación.
Con la reposición del servicio también bajó la temperatura del ánimo de los usuarios. Muchos padecieron hasta más de tres días sin luz y habían demostrado que la paciencia tiene un límite cortando calles estratégicas de Rosario. Ayer, la postal fue diametralmente opuesta y ya no se observaban piquetes de protesta en ningún punto de la ciudad.
Además, y teniendo en cuenta que el Servicio Meteorológico Nacional pronostica jornadas con temperaturas no tan elevadas, todo indica que al menos durante el fin de semana se estaría a salvo de los cortes de luz. La situación podría cambiar el lunes, ya que se anuncia una máxima de 33 grados que tal vez se convierta en gran enemigo para los castigados cables de la EPE.
Mientras tanto, los funcionarios provinciales tuvieron ayer un día de respiro en medio de una semana convulsionada. El gobernador Antonio Bonfatti convocó una reunión de emergencia para dar marcha atrás con los aumentos de las tarifas a quienes padecieron prolongados cortes de luz (ver página 3).
Demanda. La vocera de la EPE, Diana Antruejo, destacó ayer que en la sede de la empresa de Oroño y 3 de Febrero, "sólo dos usuarios se presentaron con pedidos de resarcimiento porque se le quemaron aparatos".
En la empresa eléctrica se comparó la demanda de energía entre el martes pasado a las 16.30, cuando el termómetro marcaba 38º, y el día siguiente a la misma hora, cuando la temperatura era de 25º. El resultado fue elocuente: la demanda había disminuido un 31 por ciento en toda la ciudad.
En cuanto a los cortes preventivos, Antruejo no pudo evitar concluir que si hace más calor volverá la suspensión del servicio. "Hasta que la inversión pública no alcance o se empareje con la privada, seguiremos con estos problemas", manifestó.
Es decir, que si la temperatura vuelve a subir, como suele suceder en los meses de verano, los rosarinos deberán prepararse para nuevos cortes del servicio.
Mejorprevenir. "El corte preventivo es un recurso que tiene la empresa y se utiliza según la evolución de la demanda, por eso es imposible de prever", explicó Antruejo. Antes de que el consumo llegue al 90 por ciento se hace un corte del servicio. "Esto sucede sobre todo en el micro y macrocentro, que es donde más aumentó el consumo y el confort en los últimos años", señaló la funcionaria. Además, el mayor consumo aumenta las posibilidades de que haya más fallas técnicas.
Por otra parte, solicitó a la ciudadanía un "consumo responsable de la electricidad" y destacó la importancia de tener un solo aparato de aire acondicionado encendido en la casa, evitar ponerlo a menos de 25º, usar lámparas de bajo consumo y enchufar los artefactos sólo cuando se van a utilizar.
A su vez, recordó la importancia de desenchufar los electrodomésticos cuando se corta la luz, incluso la heladera, para evitar que se quemen cuando retorne el servicio.

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