El promisorio mediocampista de Aldosivi Jonatan Galván, analizó el semestre del Tiburón junto a El Atlántico, luego del último empate 1 a 1 ante Sarmiento en Mar del Plata, condición en la que el equipo de Fernando Quiroz tuvo una baja cosecha
LA DESPEDIDA
- Cerrar el año con empate como local ante Sarmiento, ¿fue negativo?
Fue positivo porque no perdimos. Ya que en idénticos partidos como local, durante este semestre los perdimos. Pero, en general, el saldo del domingo fue negativo. Ganamos un partido de los últimos ocho que jugamos. Eso no está bien.
- ¿La principal falencia fue la tenencia para ceder puntos de local?
Creo que sí. También la clave es que no pudimos encontrar nuestro juego. Porque vinieron equipos que se nos plantaron muy atrás, aprovecharon la primera situación de gol y nos modificaron los planes. Se nos ha hecho muy difícil. Tuvimos una etapa que, cuando nos convertíamos, desde lo psicológico no podíamos revertir las desventajas.
BALANCE
- Por los altibajos del semestre, ¿cómo lo definirías?
Con sinsabores, por la irregularidad que tuvimos. Arrancamos muy bien y de golpe caímos. Sobre de todo, de local, estuvimos bajos. Luego de perder contra Independiente Rivadavia se nos hizo todo cuesta abajo. Ya no era sólo mejorar en el juego, estábamos obligados a conseguir resultados.
- ¿Fue merecida la posición en la tabla donde terminaron el año?
Es merecida la posición donde terminamos. Incluso nos podría haber ido peor. Si el otro día perdíamos contra Merlo, quedábamos en las últimas posiciones. Y no importaba el resultado ante Sarmiento. Diría que finalizamos expectantes. A seis puntos del tercero.
- ¿La evolución deberá centrarse más en ataque que en defensa?
Sí, nuestra cuota pendiente. Manejar más la pelota, para generar otra cantidad de situaciones y marcar más goles.
LO PERSONAL
- ¿Fue especial este semestre para vos?
Sí, terminé ganando la titularidad. Porque en los meses anteriores, me tocó entrar y salir. “Teté” (Quiroz) ahora me brindó mucha confianza y fue muy importante para mí haber jugado casi todos los partidos. Encima fue hermoso marcar mi primer gol. Se mezclaron muchas sensaciones.
- De aquel debut ante Brown en el Minella, ¿cuánto creciste?
Muchísimo. Más en cuanto al nerviosismo y la tranquilidad. En el torneo anterior, me ponía muy nervioso cuando nos tocó enfrentar equipos grandes de visitante, como Quilmes o Central. Sentí esa presión. Ahora me siento mucho mejor dentro de la cancha.
- ¿Te sentís más útil e importante para el equipo?
Me favorece más la posición actual. Porque en los primeros seis meses jugué más como volante de contención. Ahora estoy más adelantado, suelto para la circulación. Resalta más mis virtudes.
- ¿Como mediocampista derecho te incomodaste?
Hay que correr más. Tanto para atacar como defender. En verdad, no me sentí incómodo ni encerrado sobre la línea. Más allá que si me dan a elegir, prefiero hacerlo de volante central.
- ¿Qué debés mejorar?
En ciertos momentos, no apresurarme cuando tengo la pelota. Extender la pausa, para no perderla simple.

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